viernes, 6 de enero de 2017

Miguel Acosta Saignes, un humanista conjugado en presente…©, por Rafael Antonio Strauss K.

Miguel Acosta Saignes, un humanista conjugado en presente…©, por Rafael A. Strauss K. / Escuela de Historia-UCV. Discurso de Orden pronunciado en la Ciudad Universitaria, Auditorio de la Facultad de Humanidades y Educación, Caracas, el 26 de noviembre de 2003. Publicado en Extramuros, Facultad de Humanidades y Educación, Nueva Serie, Nº 21, octubre, Caracas, 2004, pp. 223-234. Carta de la Profesora Consuelo Ramos de Francisco, Coordinadora de Investigación, VIII Jornadas de Investigación Humanística y Educativa, Semana de la Investigación, 26, 27 y 28 de noviembre de 2003. “Aprovechamos la ocasión para felicitarle por su magistral trabajo de investigación que recoge la obra del maestro Miguel Acosta Saignes, epónimo de estas Jornadas. Esperamos poder disponer del texto completo para ser publicado en las actas de este evento”… Caracas, 10.12.2003, Co-In Nº 2003-178.

En un hermoso texto literario-autobiográfico, Miguel Acosta Saignes comienza diciendo: “Tengo la edad de mis oficios: carbonero, gasolinero, linotipista, bibliotecario, director de institutos, decano, senador y la de mis profesiones: antropólogo, periodista, geógrafo, maestro de escuela, cronista deportivo, locutor, profesor y la edad larga de mis actividades para la transformación de la sociedad, en mis escrituras, en actividades organizativas para el progreso, en la conciencia permanente de la política escondida tras múltiples estructuras... Tengo la edad de los ríos viejos y jóvenes de mi tierra que corren por cauces subterráneos, para realizar sus fecundaciones fuera del alcance de los paranoicos empecinados”… Edad Cualitativa, fue el título que le dio a este formidable resumen de su vida, escrito por el maestro en 1978, a los 70 años de edad…
Pensando de manera especial en el aliento humano e intelectual que a mi modo de ver y de sentir necesitan cada vez más nuestros estudiantes, he querido estructurar una semblanza de Miguel Acosta Saignes que refiera, en primer lugar, el amor incondicional que en vida y obra siempre manifestó por Venezuela, no en las exquisiteces de la teoría prolongada en esterilidades de academia; no en el discurso que por complejo pareciera importante; no en el olvido de la humildad como pauta esencial para la vida en sociedad…, sino en el trabajo de un investigador que por humilde supo mirar con ojos de academia y método científico; un investigador que por su claridad de objetivos y su constancia para lograrlos llenó vacíos de la historia y la antropología, principalmente, dotando a Venezuela y América Latina de respuestas para su porvenir… Un discurso sencillo fabricó siempre Miguel Acosta Saignes; con estilo didáctico, con altura académica ciertamente envidiable, con actitud humilde y honesta ante todos y todo…, lo fueron erigiendo en Maestro…
Nació en San Casimiro, estado Aragua, el 8 de noviembre de 1908 y partió desde Caracas, a deambular por parajes más allá de la vida, el 10 de febrero de 1989…
Con 19 años de edad y graduado de Bachiller en 1927, ocupa la subdirección de la Escuela Federal Zamora. Al año siguiente, en septiembre, ingresa a la Facultad de Medicina de la Universidad Central. El 11 de octubre de 1928, después de una manifestación estudiantil –habían regresado a la Universidad Central, a devolver la bandera "como gesto romántico de haber cumplido con nuestro símbolo y con nuestro deber", refería el maestro– es apresado en la esquina de Las Gradillas, con Eduardo Mier y Terán. La crónica recuerda a la empleada bancaria Carmen Clemente Travieso liderando una protesta callejera por este atropello. Es encarcelado en La Rotunda y conducido a Las Colonias (hoy Araira, estado Miranda). En abril de 1929 lo mudan a la crujía Nº 6 del Castillo de Puerto Cabello, que comparte con Pío Tamayo. En estas condiciones pasa a formar parte de la Directiva de la Federación de Estudiantes de Venezuela, FEV, y el 19 de noviembre sale en libertad.
Después de una breve estadía en Río Chico, regresa a Caracas, donde instala una carbonería con Rodolfo Quintero, Alejandro Oropeza Castillo y Víctor Jara. Este negocio quiebra, y Miguel Acosta comienza a trabajar en una gasolinera, con Rafael Carías. El 17 de diciembre de 1929 participa en la toma de la Universidad Central con Rodolfo Quintero y otros estudiantes, para impedir la visita de J.V. Gómez con motivo del centenario de la muerte de Bolívar. En 1930 comienza formalmente sus estudios de Medicina y se desempeña como profesor de Matemáticas y Preceptiva en el Instituto San Pablo, hasta 1931. Un año antes, se había iniciado como linotipista, traductor de cables, cronista deportivo, corrector de pruebas y columnista en El Heraldo, y a mediados de 1931 es miembro fundador del grupo literario Cero de Teoréticos, con Carlos Eduardo Frías, Inocente Palacios, María Teresa Castillo, Josefina Juliac, Ricardo Razetti, Pablo Rojas Guardia, Luis Castro, entre otros. En 1932 es citado por el Prefecto de Caracas como sospechoso por recibir libros desde el exterior. Entre 1932 y 1936 es Profesor de Matemáticas y de Psicología en el Colegio Católico Venezolano y, eventualmente, colabora de manera anónima en el semanario La Voz del Estudiante. En 1934 es nuevamente citado a la Prefectura de Caracas como sospechoso de participar en un complot contra el gobierno, urdido en el ateneo caraqueño. Por entonces, y con Manuel Martínez, es columnista deportivo en El Heraldo, con el pseudónimo de Mike, heterónimo que sumará a los de José Carranza y Martín Cayaunare.
En 1935 se desempeña como organizador de gremios y sindicatos en el interior del país y es orador en un mitin celebrado en el Nuevo Circo... Su actividad política lo convierte en Miembro Fundador del Partido Republicano Progresista, PRP, y en director-fundador de su periódico, El Popular, con E. Silva Tellería, Carlos Irazábal, Miguel Volcán y Miguel Otero Silva. En 1935 participa en el Primer Congreso de Trabajadores de Venezuela que va a permitir la fundación, meses después, de la Confederación Venezolana del Trabajo. En 1937 denuncia en El Heraldo las tácticas del gobierno de Eleazar López Contreras de ofrecer cargos en el exterior a quienes habían estado oponiéndose públicamente a su política. Con Inocente Palacios funda la Gaceta de América, en la que asume al continente americano como otro de los grandes temas de sus reflexiones, y cuyo interés se había perfilado desde sus primeras conferencias encarcelado en Puerto Cabello (y que prosigue en sus últimos escritos en Últimas Noticias, ya a la edad de setenta y ocho años.) Miguel Acosta expuso la necesidad de una Latinoamérica efectivamente unida. En "Esbozo de una ruta" escribe: "La gran inquietud de América reside en el deseo de hallar las afinidades que den por fin ese tono central directivo, del espíritu americano. El anhelo de las nuevas generaciones americanas consiste en descubrir en el alma fragmentaria y contradictoria de América los cauces profundos en que deben haberse fundido en armónica manera las razas mezcladas". (Gaceta, 1935)
En 1936 funda el periódico La Victoria, con Julio Morales Lara y Alejandro Alfonso Larráin. En agosto de 1936, asiste como delegado por la Federación de Estudiantes de Venezuela al Primer Congreso de Estudiantes Socialistas de América Latina, en Guadalajara, México, con Pedro Beroes. En febrero de 1937 es incluido en las listas del gobierno de López Contreras para su expulsión del país. Conjuntamente con Rómulo Betancourt y Alejandro Oropeza Castillo realiza actividades políticas clandestinas. En este año, y antes de exiliarse en México, publica Latifundio: el problema agrario en Venezuela, en plena época de su clandestinidad, lo que explicaría que quien lo suscribe haya sido José Fabbiani Ruiz.
Acosta dice que esta obra "Responde a una inaplazable urgencia: la de dar a conocer en su conjunto el problema agrario, especialmente en Venezuela". En el prólogo, Rómulo Betancourt escribe que la cuestión de la tierra en América y Venezuela, tema central del libro, "la analiza […] Miguel Acosta Saignes..., enfocando las repercusiones que sobre nuestra realidad político-social derivan de ese carácter semifeudal de la economía agraria de Venezuela… Es ahora [l937] cuando comienzan las izquierdas venezolanas a darle contenido a sus luchas... Latifundio… y Petróleo y dictadura en Venezuela, libro mío actualmente editándose en México, son los primeros jalones ya alcanzados en ese camino que nos propusimos recorrer...". A este binomio debía unirse un tercer título, Historia de Venezuela, que escribiría Juan Oropesa y que "debían servir como fundamentos sociológicos para una comprensión más científica y exacta del país, a instancias del PDN" [Partido Democrático Nacional], donde militaban Acosta, Betancourt y Oropeza… Piensa Acosta Saignes que los fundamentos de Latifundio se encuentran en lo que aprendió de quienes “vinieron preparados teóricamente del exterior, como Salvador de la Plaza, Gustavo Machado, Miguel Otero Silva, Carlos Irazábal y tantos otros..., [y] con lo que yo aprendí de… la realidad política y económica del año 36".
En enero de 1938 llega a México como exiliado, e inicia estudios de Economía, que interrumpe para inscribirse en la Escuela Nacional de Antropología e Historia. En esta institución, y gracias a la experiencia etnohistórica que allí se desarrolla, Miguel Acosta comprueba y fortalece su concepción inter y multidisciplinaria, fundamento de su obra. La Etnohistoria, disciplina antropológica, estaba surgiendo como alternativa ante la apatía de la Historia para asumir el estudio de las minorías étnicas y/o sociedades marginadas de la 'corriente del progreso', y ante la inexperiencia de la Antropología en el manejo de fuentes escritas y del método histórico. La etnohistoria, por definición, permitía y permite combinar las experiencias sincrónicas de la Antropología con el sentido diacrónico de la Historia, propuesta metodológica en la que Acosta Saignes se afianza.
En 1941 se publica en México su Petróleo en México y Venezuela… En 1944 Acosta es columnista de El Nacional y es designado miembro de la comisión que redacta el Anteproyecto de Ley del Ejercicio del Periodismo, conjuntamente con José Ramón Medina y Víctor Mazzei. Un año después opta en México por el Título de Etnólogo y el Grado Académico de Maestro en Ciencias Antropológicas, con la tesis El Comercio de los Aztecas, cuya publicación se recomienda, graduándose con honores Cum Laude. Un capítulo de este trabajo es publicado por Acta Anthropológica, de México.
Regresa al país en 1946. En México se publican sus dos primeros ensayos etnohistóricos sobre Venezuela. Escribe el prólogo, notas, y una guía para estudiar la Historia General de las Cosas de Nueva España del cronista español Fray Bernardino de Sahagún. Para entonces, ya es Profesor de la Facultad de Filosofía y Letras-UCV. En enero de 1947, por petición del Decano-Fundador Mariano Picón Salas, Acosta Saignes funda el Departamento de Antropología en nuestra Facultad. Ese mismo año publica en El Nacional su primer trabajo de corte indigenista; participa en la fundación de la Sección de  Historia, en esta Facultad; es Profesor de Geografía de Venezuela en el Liceo Caracas y dicta un Curso de Antropología en el Instituto Pedagógico, un Cursillo de Economía Prehispánica de Venezuela en la UCV y una charla ante alumnos del 4º, 5º y 6º grados de la Escuela Sojo, en Curiepe.
Comienza a dictar en la UCV las asignaturas Antropología, Culturas Prehispánicas de América y Etnografía Antigua de Venezuela. Entre 1947 y 1949 es Director-Fundador de la Escuela de Periodismo-UCV, hoy Escuela de Comunicación Social. En 1948 funda la Comisión Indigenista Nacional, de la que acepta ser Director, pero ad-honorem. Es invitado por la Dirección de Cultura de la Universidad de Los Andes a la Semana del Escritor Merideño. A 1948 corresponde su Noticias sobre el problema indígena en Venezuela. Conjuntamente con Ángel Rosenblat y Rafael Olivares Figueroa funda en 1949 Archivos Venezolanos de Folklore, una de las publicaciones de mayor prestigio en su área en todo el universo de habla hispana; publica Las Turas y es condecorado con la Orden Amigo de la República Española. En 1950 es miembro de la Comisión del Instituto de Antropología y Geografía de la UCV para realizar arqueos en museos y bibliotecas de Europa, conjuntamente con Antonio José de Armas Chitty. También en 1950 publica Tlacaxipeualiztli: un complejo mesoamericano entre los Caribes y se bautiza con su nombre la Primera Promoción de la Facultad de Filosofía y Letras de la UCV. En 1951 asiste como invitado especial al Congreso de Peruanistas y al Congreso de Antropología, en Lima, Perú. En ese mismo año es nombrado 2º Vice-Presidente de la recién creada Asociación Venezolana de Sociología y publica Temas de pedagogía. En 1953 participa en la Reunión de Antropólogos e Historiadores organizada por el Instituto Panamericano de Geografía e Historia, en La Habana, Cuba, y en el proyecto de redacción del Programa de Historia de América, le correspondió el de la Zona Circuncaribe. En 1953 publica su importante trabajo Zona Circuncaribe.
En 1954 publica Estudios de etnología antigua de Venezuela, uno de sus aportes esenciales a nuestra historia antigua. Se trata de una reconstrucción de la historia cultural del tiempo prehispánico venezolano y un perfil del llamado momento del contacto, a través de ocho monografías que "poseen una unidad de sentido... preparadas bajo el signo común de la necesidad de analizar las fuentes históricas" y en las que destaca uno de sus grandes aportes: las Áreas Culturales de Venezuela Prehispánica. En este trabajo la información arqueológica no aparece desconectada de lo sociológico e histórico, sino que se presentan en perfecta armonía con su objetivo de abordar y caracterizar como totalidad nuestro tiempo prehispánico, de tal forma que este largo período no aparece como algo muerto o agonizante para el momento de la invasión española, sino como experiencias de gentes de nuestra antigüedad, cuyos rasgos, restos y transformaciones aún se perciben. Y es que en su obra etnohistórica Miguel Acosta hizo de la arqueología una ciencia social.
En 1955 se publica su Alejandro de Humboldt y en 1957 Cerámica de la Luna en los Andes Venezolanos. En 1959 es profesor de la asignatura Introducción a la Sociología, en nuestra Facultad, y publica Historia de los portugueses en Venezuela. En 1961 recibe el título de Licenciado en Geografía y aparece la 2ª edición de Estudios de etnología antigua de Venezuela. En 1962 recibe el título de Doctor en Antropología, de FACES, y publica Estudios de folklore venezolano. El Liceo Nocturno Rafael Acevedo, de Caracas, bautiza con su nombre la Promoción de Bachilleres-1962. Es electo Decano de nuestra Facultad de Humanidades y Educación en 1965, cargo que ocuparía por segunda vez para el período 1968-1971.
En 1963, conjuntamente con Rodolfo Quintero y Federico Brito Figueroa, forma parte del Consejo de Redacción de la Revista Venezolana de Sociología y Antropología, de la Escuela de Sociología y Antropología-UCV; anuncia su libro Nuevos estudios sobre el folklore venezolano y se bautiza con su nombre la Promoción de la Escuela Normal de Carúpano, y en Valencia, la Promoción de Bachilleres del Liceo Martín J. Sanabria-1964. Es designado Presidente del Comité Nacional por la Amnistía y en diciembre de 1963 es electo Senador de la República por el Partido Revolucionario Nacionalista para el período 1964-1969. En 1965 Acosta rinde un minucioso informe de sus gestiones como Decano en su trabajo Memoria del Decanato de la Facultad de Humanidades y Educación 1962-1965. En 1966 participa en el XXXVIIº Congreso Internacional de Americanistas, Mar del Plata, Argentina y al año siguiente publica otro de sus más importantes trabajos, Vida de los esclavos negros en Venezuela, prologado por Roger Bastide.
En este libro Acosta Saignes expone sus reflexiones e investigaciones sobre la temática afrovenezolana, analizando la ubicación del negro esclavo en Venezuela desde el siglo XVI hasta 1800. "Se trata –dice– de presentar simplemente la vida de los esclavos en todas sus actividades, tal como la hubiese visto un antropólogo visitante durante la época colonial". Roger Bastide destaca que se "Resucita... la vida de los esclavos, con sus trabajos y sus sufrimientos, sus danzas o sus revueltas... Sus capítulos se integran en el esquema propio de la antropología: las técnicas de trabajo, el régimen alimenticio, las enfermedades y la manera de curarlas, el régimen matrimonial y la agrupación en cofradías, en fin, el lugar ocupado por el esclavo africano o descendiente de africanos en una sociedad multirracial de castas". En este trabajo Acosta Saignes usa uno de sus aportes más importantes: la técnica de ex-post-facto, introducida "de manera brillante –dice Bastide– por su obra en la antropología social, que durante demasiado tiempo había permanecido puramente sincrónica, bajo la influencia de los funcionalistas", pues "si el Dr. Acosta Saignes –escribe Bastide– ha podido aportar tantos elementos nuevos a una historia de su país, es por no ser historiador, sino antropólogo, y por haber renovado la historia por medio de la antropología."
En 1968 se publican los doce fascículos de Época prehispánica, primera parte de la serie Historia de Venezuela, fundada por Ramón Díaz Sánchez y dirigida por Ramón J. Velásquez. En 1970 se jubila formalmente de sus labores docentes en la UCV y desde ese año hasta 1981 fue columnista de Últimas Noticias. En 1975 funda Cuadernos Afroamericanos y es colaborador de Uno y Múltiple, Revista de Antropología, de FACES. En 1976 es miembro del Jurado Premio Casa de las Américas, La Habana. Al año siguiente, 1976, se edita por segunda vez Historia de los portugueses en Venezuela y se publica Acción y utopía del hombre de las dificultades, trabajo ganador del Premio Extraordinario “Bolívar en Nuestra América”, Mención Ensayo, Casa de las Américas. El montante de este premio lo dona Acosta Saignes a los niños de Angola.
Este trabajo es el primer análisis sobre el Libertador basado en el materialismo histórico; es un "ensayo de interpretación diferente a lo usual… y un lineamiento general de lo que en nuestra opinión –escribe Miguel Acosta– debería hacerse para el análisis de las grandes figuras históricas." Su interés por el Libertador puede sintetizarse en su famosa frase: "Escribiendo sobre el pueblo venezolano me encontré con Bolívar". Inicia el libro con un análisis de la producción económica antes de la guerra de Independencia, realizando un estudio de las bases productivas de la colonia para así comprender mejor el período 1810-1830, pues "Los historiadores –escribe en 1976– han tratado sobre la guerra emancipadora sin ninguna relación con sus bases económicas, relativas a la producción indispensable. No es posible estudiar a Bolívar fuera del gran contexto político internacional, americano y europeo, dentro del cual hubo de actuar, ni aislarlo siquiera momentánea o metodológicamente, como solitario de capacidades eminentes"... Y afirma: "Para honrar a Bolívar... bueno es no repetir, sino indagar, poner al descubierto los falsos análisis que han rodeado su obra, estudiarlo como ser humano expresivo de la dialéctica de su sociedad"...
Otra área esencial en la obra de Acosta Saignes son sus reflexiones sobre folklore… Una de ellas precisa el lugar que tradicionalmente han ocupado los estudios de lo popular y su cultura en el entorno académico: “Muchas limitaciones rodean a quienes trabajan en el terreno de la investigación folklórica en Venezuela –escribe–. No se trata sólo de problemas económicos, de la dificultad de lograr presupuestos para investigaciones de campo, sino de otro género de rémoras: el menosprecio por tal tipo de actividad, a la cual se niega enjundia por quienes piensan monopolizar, dentro de otras disciplinas, cuanto sea sistemático y digno de meditación científica; la ceguera histórica cuyo producto es la negación de toda actividad no reglamentada académicamente; la tozudez semifeudal según la cual, cuanto el pueblo hace, piensa y dice, nada vale, pues no se elaboró dentro de aulas, a las cuales naturalmente no pueden acudir los obreros y campesinos.”
Y es casi provocativo su comentario de que: “Para algunos, en los medios universitarios, el trabajo de recolección de materiales folklóricos es labor menuda, actividad de tercer orden, impropia de quienes sean capaces de remontarse a la altura de la especulación académica. Se trataría de ocupaciones reveladoras de cortedad de miras científicas, indignas de altas inteligencias especulativas. Se tolerarían sólo como término de comparación; no merecerían el menor aprecio, por carecer de todo aliento, de significados dignos de la atención universitaria.”
Muchísimos homenajes recibió en vida, y ha seguido recibiendo, este humanista… Ya en 1963, con segunda edición en 1970, nuestra Escuela de Bibliotecología y Archivología publica un trabajo sobre la obra de Acosta Saignes, prologado por Santos Rodulfo Cortés…, y en 1984 Vadell Hermanos publica una recopilación bibliográfica y hemerográfica presentada por Reinaldo Rojas y Abraham Toro… En 1986 el Suplemento Cultural de Últimas Noticias le dedica al maestro dos números, el 971, del 30 de septiembre, y el 972, del 7 de diciembre, con trabajos de importantes plumas del país. El 13 de noviembre de 1986, la Academia Nacional de la Historia le rinde un Homenaje en Sesión Solemne, y Miguel Acosta continúa preparando su libro El pueblo venezolano en 1810 y publica Las ideas de los esclavos negros en América. También en 1986 la Universidad Santa María le otorga el título de Profesor Honorario y el 16 de junio de 1987 la Facultad de Humanidades y Educación-UCV le confiere igual título. En 1988 gana el Premio Nacional de Cultura Popular, del Consejo Nacional de la Cultura, la Unidad de Extensión de la FHE-UCV, a través del Taller de Estudios Afroamericanos "Dr. Miguel Acosta Saignes", organiza entre el 6 y 8 de abril el Seminario "Miguel Acosta Saignes y sus aportes a los estudios afroamericanos", en el Ateneo de Caracas.
En 1989 la Biblioteca Pública Pío Tamayo, Barquisimeto, la Fundación Buría y el Centro de Investigaciones de América Latina y el Caribe, organizan una Exposición Biblio-Hemerográfica y Panel-Foro sobre la obra del maestro y ese mismo año un grupo de profesores y de alumnos fundamos la Cátedra de Cultura Popular “Miguel Acosta Saignes”, que por razones ajenas a nuestra voluntad no dio los frutos esperados. Del 12 al 15 de junio de 1991 el Consejo Nacional de Universidades, Núcleo de Directores de Cultura, LUZ, Maracaibo, organizan el 2º Congreso Nacional Universitario sobre Tradición y Cultura Popular Homenaje a Miguel Acosta Saignes y a los Cultores Populares del Zulia. Y el 22 de agosto, la Fundación de Etnomusicología y Folklore organiza en Caracas un Acto Homenaje a Miguel Acosta Saignes y otros folkloristas con motivo del Día Internacional del Folklore y la FHE, UCV, lo incluye en la serie de fascículos Memoria de América Latina. Otros reconocimientos recibidos a lo largo de su vida fueron la “Medalla Vargas” en su Primer Grado, UCV; Orden “Andrés Bello”, del Ministerio de Educación, propuesta por el Colegio Nacional de Periodistas y la Orden “Francisco de Miranda”. Con su nombre se bautizaron, además de las promociones mencionadas, otras en los Liceos Juan Sequera Cardot y Rafael Villavicencio, en Barquisimeto, y por lo menos, diez más.
En 1990, por decisión del Consejo de la Facultad, la biblioteca centralizada de nuestra Facultad recibe el nombre de “Miguel Acosta Saignes”. En el segundo semestre de 2002 dictamos en la Escuela de Historia el Seminario Las Venezuelas posibles de Acosta Saignes, Lemmo, Cabrujas, Briceño Iragorry y Picón Salas, mismo año en el que como Profesor Invitado dictamos en el Postgrado de Historia de la Universidad Católica Andrés Bello el Seminario que titulamos Miguel Acosta Saignes: visión y práctica integrales de las Humanidades. También en 2000, Emeric Fernández Seijas, de la Escuela de Historia, presenta su tesis “…tengo la edad de las memorias de mi tierra”... Un acercamiento a la vida y obra de Miguel Acosta Saignes, de la que tuve el honor de ser tutor… En ocasión de estas VIII Jornadas de Investigación de la Facultad de Humanidades y Educación 200l, su Comité Organizador y la Escuela de Historia coincidieron en rendir homenaje al maestro Acosta Saignes…
Es justo sintetizar que desde 1936 a 1983, Miguel Acosta escribió veintitrés libros (con más de dos ediciones la mayoría de ellos), dieciséis prólogos, veinte reseñas a libros, unos doscientos cincuenta y cinco artículos, más de cuarenta conferencias, charlas, mensajes, cursillos publicados... De las muchas áreas temáticas que abarcó, destacamos: Antropología (47 trabajos), Arqueología (6), Folklore (39), Geografía humana (18), Historia e Historiografía (58), Indigenismo (11), Pedagogía (16) y Sociología (30)… Los aportes de Miguel Acosta Saignes a las ciencias sociales y a la historia han sido considerados como esenciales, y lo son, particularmente por el carácter teórico que imprimió al estudio del folklore, la antropología, la etnohistoria, la historia, la política, la sociología, la biografía...
Para finalizar, quisiéramos proponer la creación de la Cátedra Miguel Acosta Saignes en nuestra Facultad, seguramente con el concurso de Faces, y las escuelas de Historia, Geografía y Comunicación Social… Y concluyo esta breve semblanza con palabras de Acosta Saignes: "Tengo la edad de los intensos días cuyos sucesos nadie puede contar y la edad de quienes se esfuerzan cada día, en cada hora, en cada minuto y en cada segundo, en mil búsquedas y afanes y no piensan en su edad cronológica, porque siguen con naturalidad vital el flujo infinito de los tiempos creadores"...
Espero, Maestro, haber sido justo con su gran obra y con su eterna vida…




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