Miguel
Acosta Saignes, un humanista conjugado en presente…©, por Rafael A. Strauss
K. / Escuela de Historia-UCV. Discurso de Orden pronunciado en la Ciudad
Universitaria, Auditorio de la Facultad de Humanidades y Educación, Caracas, el
26 de noviembre de 2003. Publicado en Extramuros,
Facultad de Humanidades y Educación, Nueva Serie, Nº 21, octubre, Caracas, 2004,
pp. 223-234. Carta de la Profesora Consuelo Ramos de Francisco, Coordinadora de
Investigación, VIII Jornadas de Investigación Humanística y Educativa, Semana
de la Investigación, 26, 27 y 28 de noviembre de 2003. “Aprovechamos la ocasión
para felicitarle por su magistral trabajo de investigación que recoge la obra
del maestro Miguel Acosta Saignes, epónimo de estas Jornadas. Esperamos poder disponer
del texto completo para ser publicado en las actas de este evento”… Caracas,
10.12.2003, Co-In Nº 2003-178.
En un hermoso texto literario-autobiográfico, Miguel
Acosta Saignes comienza diciendo: “Tengo la edad de mis oficios: carbonero,
gasolinero, linotipista, bibliotecario, director de institutos, decano, senador
y la de mis profesiones: antropólogo, periodista, geógrafo, maestro de escuela,
cronista deportivo, locutor, profesor y la edad larga de mis actividades para
la transformación de la sociedad, en mis escrituras, en actividades
organizativas para el progreso, en la conciencia permanente de la política escondida
tras múltiples estructuras... Tengo la edad de los ríos viejos y jóvenes de mi
tierra que corren por cauces subterráneos, para realizar sus fecundaciones
fuera del alcance de los paranoicos empecinados”… Edad Cualitativa, fue el título que le dio a este formidable
resumen de su vida, escrito por el maestro en 1978, a los 70 años de edad…
Pensando de manera especial en el aliento humano e
intelectual que a mi modo de ver y de sentir necesitan cada vez más nuestros
estudiantes, he querido estructurar una semblanza de Miguel Acosta Saignes que
refiera, en primer lugar, el amor incondicional que en vida y obra siempre
manifestó por Venezuela, no en las exquisiteces de la teoría prolongada en
esterilidades de academia; no en el discurso que por complejo pareciera
importante; no en el olvido de la humildad como pauta esencial para la vida en
sociedad…, sino en el trabajo de un investigador que por humilde supo mirar con
ojos de academia y método científico; un investigador que por su claridad de
objetivos y su constancia para lograrlos llenó vacíos de la historia y la
antropología, principalmente, dotando a Venezuela y América Latina de
respuestas para su porvenir… Un discurso sencillo fabricó siempre Miguel Acosta
Saignes; con estilo didáctico, con altura académica ciertamente envidiable, con
actitud humilde y honesta ante todos y todo…, lo fueron erigiendo en Maestro…
Nació en San Casimiro, estado Aragua, el 8 de
noviembre de 1908 y partió desde Caracas, a deambular por parajes más allá de
la vida, el 10 de febrero de 1989…
Con 19 años de edad y
graduado de Bachiller en 1927, ocupa la subdirección de la Escuela Federal
Zamora. Al año siguiente, en septiembre, ingresa a la Facultad de Medicina de
la Universidad Central. El 11 de octubre de 1928, después de una manifestación
estudiantil –habían regresado a la Universidad Central, a devolver la bandera
"como gesto romántico de haber cumplido con nuestro símbolo y con nuestro
deber", refería el maestro– es apresado en la esquina de Las Gradillas,
con Eduardo Mier y Terán. La crónica recuerda a la empleada bancaria Carmen
Clemente Travieso liderando una protesta callejera por este atropello. Es
encarcelado en La Rotunda y conducido a Las Colonias (hoy Araira, estado
Miranda). En abril de 1929 lo mudan a la crujía Nº 6 del Castillo de Puerto
Cabello, que comparte con Pío Tamayo. En estas condiciones pasa a formar parte
de la Directiva de la Federación de Estudiantes de Venezuela, FEV, y el 19 de
noviembre sale en libertad.
Después de una breve
estadía en Río Chico, regresa a Caracas, donde instala una carbonería con
Rodolfo Quintero, Alejandro Oropeza Castillo y Víctor Jara. Este negocio
quiebra, y Miguel Acosta comienza a trabajar en una gasolinera, con Rafael
Carías. El 17 de diciembre de 1929 participa en la toma de la Universidad
Central con Rodolfo Quintero y otros estudiantes, para impedir la visita de
J.V. Gómez con motivo del centenario de la muerte de Bolívar. En 1930 comienza
formalmente sus estudios de Medicina y se desempeña como profesor de
Matemáticas y Preceptiva en el Instituto San Pablo, hasta 1931. Un año antes,
se había iniciado como linotipista, traductor de cables, cronista deportivo,
corrector de pruebas y columnista en El
Heraldo, y a mediados de 1931 es miembro fundador del grupo literario Cero de Teoréticos, con Carlos Eduardo
Frías, Inocente Palacios, María Teresa Castillo, Josefina Juliac, Ricardo
Razetti, Pablo Rojas Guardia, Luis Castro, entre otros. En 1932 es citado por
el Prefecto de Caracas como sospechoso por recibir libros desde el exterior.
Entre 1932 y 1936 es Profesor de Matemáticas y de Psicología en el Colegio
Católico Venezolano y, eventualmente, colabora de manera anónima en el
semanario La Voz del Estudiante. En
1934 es nuevamente citado a la Prefectura de Caracas como sospechoso de
participar en un complot contra el gobierno, urdido en el ateneo caraqueño. Por
entonces, y con Manuel Martínez, es columnista deportivo en El Heraldo, con el pseudónimo de Mike,
heterónimo que sumará a los de José Carranza y Martín Cayaunare.
En 1935 se desempeña
como organizador de gremios y sindicatos en el interior del país y es orador en
un mitin celebrado en el Nuevo Circo... Su actividad política lo convierte en
Miembro Fundador del Partido Republicano Progresista, PRP, y en
director-fundador de su periódico, El
Popular, con E. Silva Tellería, Carlos Irazábal, Miguel Volcán y Miguel
Otero Silva. En 1935 participa en el Primer Congreso de Trabajadores de
Venezuela que va a permitir la fundación, meses después, de la Confederación
Venezolana del Trabajo. En 1937 denuncia en El
Heraldo las tácticas del gobierno de Eleazar López Contreras de ofrecer
cargos en el exterior a quienes habían estado oponiéndose públicamente a su
política. Con Inocente Palacios funda la Gaceta
de América, en la que asume al continente americano como otro de los
grandes temas de sus reflexiones, y cuyo interés se había perfilado desde sus
primeras conferencias encarcelado en Puerto Cabello (y que prosigue en sus
últimos escritos en Últimas Noticias,
ya a la edad de setenta y ocho años.) Miguel Acosta expuso la necesidad de una
Latinoamérica efectivamente unida. En "Esbozo de una ruta" escribe:
"La gran inquietud de América reside en el deseo de hallar las afinidades
que den por fin ese tono central directivo, del espíritu americano. El anhelo
de las nuevas generaciones americanas consiste en descubrir en el alma
fragmentaria y contradictoria de América los cauces profundos en que deben
haberse fundido en armónica manera las razas mezcladas". (Gaceta, 1935)
En 1936 funda el periódico
La Victoria, con Julio Morales Lara y
Alejandro Alfonso Larráin. En agosto de 1936, asiste como delegado por la
Federación de Estudiantes de Venezuela al Primer Congreso de Estudiantes
Socialistas de América Latina, en Guadalajara, México, con Pedro Beroes. En
febrero de 1937 es incluido en las listas del gobierno de López Contreras para
su expulsión del país. Conjuntamente con Rómulo Betancourt y Alejandro Oropeza
Castillo realiza actividades políticas clandestinas. En este año, y antes de
exiliarse en México, publica Latifundio:
el problema agrario en Venezuela, en plena época de su clandestinidad, lo
que explicaría que quien lo suscribe haya sido José Fabbiani Ruiz.
Acosta dice que esta
obra "Responde a una inaplazable urgencia: la de dar a conocer en su
conjunto el problema agrario, especialmente en Venezuela". En el prólogo,
Rómulo Betancourt escribe que la cuestión de la tierra en América y Venezuela,
tema central del libro, "la analiza […] Miguel Acosta Saignes...,
enfocando las repercusiones que sobre nuestra realidad político-social derivan
de ese carácter semifeudal de la economía agraria de Venezuela… Es ahora [l937]
cuando comienzan las izquierdas venezolanas a darle contenido a sus luchas... Latifundio… y Petróleo y dictadura en Venezuela, libro mío actualmente editándose
en México, son los primeros jalones ya alcanzados en ese camino que nos
propusimos recorrer...". A este binomio debía unirse un tercer título,
Historia de Venezuela, que escribiría Juan Oropesa y que "debían servir
como fundamentos sociológicos para una comprensión más científica y exacta del
país, a instancias del PDN" [Partido Democrático Nacional], donde
militaban Acosta, Betancourt y Oropeza… Piensa Acosta Saignes que los
fundamentos de Latifundio se
encuentran en lo que aprendió de quienes “vinieron preparados teóricamente del
exterior, como Salvador de la Plaza, Gustavo Machado, Miguel Otero Silva,
Carlos Irazábal y tantos otros..., [y] con lo que yo aprendí de… la realidad
política y económica del año 36".
En enero de 1938 llega a
México como exiliado, e inicia estudios de Economía, que interrumpe para
inscribirse en la Escuela Nacional de Antropología e Historia. En esta
institución, y gracias a la experiencia etnohistórica que allí se desarrolla,
Miguel Acosta comprueba y fortalece su concepción inter y multidisciplinaria,
fundamento de su obra. La Etnohistoria, disciplina antropológica, estaba
surgiendo como alternativa ante la apatía de la Historia para asumir el estudio
de las minorías étnicas y/o sociedades marginadas de la 'corriente del
progreso', y ante la inexperiencia de la Antropología en el manejo de fuentes
escritas y del método histórico. La etnohistoria, por definición, permitía y
permite combinar las experiencias sincrónicas de la Antropología con el sentido
diacrónico de la Historia, propuesta metodológica en la que Acosta Saignes se
afianza.
En 1941 se publica en
México su Petróleo en México y Venezuela…
En 1944 Acosta es columnista de El
Nacional y es designado miembro de la comisión que redacta el Anteproyecto
de Ley del Ejercicio del Periodismo, conjuntamente con José Ramón Medina y
Víctor Mazzei. Un año después opta en México por el Título de Etnólogo y el
Grado Académico de Maestro en Ciencias Antropológicas, con la tesis El Comercio de los Aztecas, cuya
publicación se recomienda, graduándose con honores Cum Laude. Un capítulo de
este trabajo es publicado por Acta
Anthropológica, de México.
Regresa al país en 1946.
En México se publican sus dos primeros ensayos etnohistóricos sobre Venezuela.
Escribe el prólogo, notas, y una guía para estudiar la Historia General de las Cosas de Nueva España del cronista español
Fray Bernardino de Sahagún. Para entonces, ya es Profesor de la Facultad de
Filosofía y Letras-UCV. En enero de 1947, por petición del Decano-Fundador
Mariano Picón Salas, Acosta Saignes funda el Departamento de Antropología en
nuestra Facultad. Ese mismo año publica en El
Nacional su primer trabajo de corte indigenista; participa en la fundación
de la Sección de Historia, en esta
Facultad; es Profesor de Geografía de Venezuela en el Liceo Caracas y dicta un
Curso de Antropología en el Instituto Pedagógico, un Cursillo de Economía
Prehispánica de Venezuela en la UCV y una charla ante alumnos del 4º, 5º y 6º
grados de la Escuela Sojo, en Curiepe.
Comienza a dictar en la
UCV las asignaturas Antropología, Culturas Prehispánicas de América y
Etnografía Antigua de Venezuela. Entre 1947 y 1949 es Director-Fundador de la
Escuela de Periodismo-UCV, hoy Escuela de Comunicación Social. En 1948 funda la
Comisión Indigenista Nacional, de la que acepta ser Director, pero ad-honorem.
Es invitado por la Dirección de Cultura de la Universidad de Los Andes a la
Semana del Escritor Merideño. A 1948 corresponde su Noticias sobre el problema
indígena en Venezuela. Conjuntamente con Ángel Rosenblat y Rafael Olivares
Figueroa funda en 1949 Archivos
Venezolanos de Folklore, una de las publicaciones de mayor prestigio en su
área en todo el universo de habla hispana; publica Las Turas y es condecorado con la Orden Amigo de la República
Española. En 1950 es miembro de la Comisión del Instituto de Antropología y
Geografía de la UCV para realizar arqueos en museos y bibliotecas de Europa,
conjuntamente con Antonio José de Armas Chitty. También en 1950 publica Tlacaxipeualiztli: un complejo mesoamericano
entre los Caribes y se bautiza con su nombre la Primera Promoción de la
Facultad de Filosofía y Letras de la UCV. En 1951 asiste como invitado especial
al Congreso de Peruanistas y al Congreso de Antropología, en Lima, Perú. En ese
mismo año es nombrado 2º Vice-Presidente de la recién creada Asociación
Venezolana de Sociología y publica Temas
de pedagogía. En 1953 participa en la Reunión de Antropólogos e
Historiadores organizada por el Instituto Panamericano de Geografía e Historia,
en La Habana, Cuba, y en el proyecto de redacción del Programa de Historia de
América, le correspondió el de la Zona Circuncaribe. En 1953 publica su
importante trabajo Zona Circuncaribe.
En 1954 publica Estudios de etnología antigua de Venezuela,
uno de sus aportes esenciales a nuestra historia antigua. Se trata de una
reconstrucción de la historia cultural del tiempo prehispánico venezolano y un
perfil del llamado momento del contacto, a través de ocho monografías que
"poseen una unidad de sentido... preparadas bajo el signo común de la
necesidad de analizar las fuentes históricas" y en las que destaca uno de
sus grandes aportes: las Áreas Culturales de Venezuela Prehispánica. En este
trabajo la información arqueológica no aparece desconectada de lo sociológico e
histórico, sino que se presentan en perfecta armonía con su objetivo de abordar
y caracterizar como totalidad nuestro tiempo prehispánico, de tal forma que
este largo período no aparece como algo muerto o agonizante para el momento de
la invasión española, sino como experiencias de gentes de nuestra antigüedad,
cuyos rasgos, restos y transformaciones aún se perciben. Y es que en su obra
etnohistórica Miguel Acosta hizo de la arqueología una ciencia social.
En 1955 se publica su Alejandro de Humboldt y en 1957 Cerámica de la Luna en los Andes Venezolanos.
En 1959 es profesor de la asignatura Introducción a la Sociología, en nuestra
Facultad, y publica Historia de los
portugueses en Venezuela. En 1961 recibe el título de Licenciado en Geografía
y aparece la 2ª edición de Estudios de
etnología antigua de Venezuela. En 1962 recibe el título de Doctor en
Antropología, de FACES, y publica Estudios
de folklore venezolano. El Liceo Nocturno Rafael Acevedo, de Caracas,
bautiza con su nombre la Promoción de Bachilleres-1962. Es electo Decano de
nuestra Facultad de Humanidades y Educación en 1965, cargo que ocuparía por
segunda vez para el período 1968-1971.
En 1963, conjuntamente
con Rodolfo Quintero y Federico Brito Figueroa, forma parte del Consejo de
Redacción de la Revista Venezolana de
Sociología y Antropología, de la Escuela de Sociología y Antropología-UCV;
anuncia su libro Nuevos estudios sobre el folklore venezolano y se bautiza con
su nombre la Promoción de la Escuela Normal de Carúpano, y en Valencia, la
Promoción de Bachilleres del Liceo Martín J. Sanabria-1964. Es designado
Presidente del Comité Nacional por la Amnistía y en diciembre de 1963 es electo
Senador de la República por el Partido Revolucionario Nacionalista para el
período 1964-1969. En 1965 Acosta rinde un minucioso informe de sus gestiones
como Decano en su trabajo Memoria del
Decanato de la Facultad de Humanidades y Educación 1962-1965. En 1966
participa en el XXXVIIº Congreso Internacional de Americanistas, Mar del Plata,
Argentina y al año siguiente publica otro de sus más importantes trabajos, Vida de los esclavos negros en Venezuela,
prologado por Roger Bastide.
En este libro Acosta
Saignes expone sus reflexiones e investigaciones sobre la temática
afrovenezolana, analizando la ubicación del negro esclavo en Venezuela desde el
siglo XVI hasta 1800. "Se trata –dice– de presentar simplemente la vida de
los esclavos en todas sus actividades, tal como la hubiese visto un antropólogo
visitante durante la época colonial". Roger Bastide destaca que se
"Resucita... la vida de los esclavos, con sus trabajos y sus sufrimientos,
sus danzas o sus revueltas... Sus capítulos se integran en el esquema propio de
la antropología: las técnicas de trabajo, el régimen alimenticio, las enfermedades
y la manera de curarlas, el régimen matrimonial y la agrupación en cofradías,
en fin, el lugar ocupado por el esclavo africano o descendiente de africanos en
una sociedad multirracial de castas". En este trabajo Acosta Saignes usa
uno de sus aportes más importantes: la técnica de ex-post-facto, introducida
"de manera brillante –dice Bastide– por su obra en la antropología social,
que durante demasiado tiempo había permanecido puramente sincrónica, bajo la
influencia de los funcionalistas", pues "si el Dr. Acosta Saignes –escribe
Bastide– ha podido aportar tantos elementos nuevos a una historia de su país,
es por no ser historiador, sino antropólogo, y por haber renovado la historia
por medio de la antropología."
En 1968 se publican los
doce fascículos de Época prehispánica,
primera parte de la serie Historia de
Venezuela, fundada por Ramón Díaz Sánchez y dirigida por Ramón J.
Velásquez. En 1970 se jubila formalmente de sus labores docentes en la UCV y
desde ese año hasta 1981 fue columnista de Últimas
Noticias. En 1975 funda Cuadernos
Afroamericanos y es colaborador de Uno
y Múltiple, Revista de Antropología, de FACES. En 1976 es miembro del
Jurado Premio Casa de las Américas, La Habana. Al año siguiente, 1976, se edita
por segunda vez Historia de los portugueses
en Venezuela y se publica Acción y
utopía del hombre de las dificultades, trabajo ganador del Premio
Extraordinario “Bolívar en Nuestra América”, Mención Ensayo, Casa de las
Américas. El montante de este premio lo dona Acosta Saignes a los niños de
Angola.
Este trabajo es el
primer análisis sobre el Libertador basado en el materialismo histórico; es un
"ensayo de interpretación diferente a lo usual… y un lineamiento general
de lo que en nuestra opinión –escribe Miguel Acosta– debería hacerse para el
análisis de las grandes figuras históricas." Su interés por el Libertador
puede sintetizarse en su famosa frase: "Escribiendo sobre el pueblo
venezolano me encontré con Bolívar". Inicia el libro con un análisis de la
producción económica antes de la guerra de Independencia, realizando un estudio
de las bases productivas de la colonia para así comprender mejor el período
1810-1830, pues "Los historiadores –escribe en 1976– han tratado sobre la
guerra emancipadora sin ninguna relación con sus bases económicas, relativas a
la producción indispensable. No es posible estudiar a Bolívar fuera del gran
contexto político internacional, americano y europeo, dentro del cual hubo de
actuar, ni aislarlo siquiera momentánea o metodológicamente, como solitario de
capacidades eminentes"... Y afirma: "Para honrar a Bolívar... bueno
es no repetir, sino indagar, poner al descubierto los falsos análisis que han
rodeado su obra, estudiarlo como ser humano expresivo de la dialéctica de su
sociedad"...
Otra área esencial en la obra de Acosta
Saignes son sus reflexiones sobre folklore… Una de ellas precisa el lugar que
tradicionalmente han ocupado los estudios de lo popular y su cultura en el
entorno académico: “Muchas limitaciones rodean a quienes trabajan en el terreno
de la investigación folklórica en Venezuela –escribe–. No se trata sólo de
problemas económicos, de la dificultad de lograr presupuestos para
investigaciones de campo, sino de otro género de rémoras: el menosprecio por
tal tipo de actividad, a la cual se niega enjundia por quienes piensan
monopolizar, dentro de otras disciplinas, cuanto sea sistemático y digno de
meditación científica; la ceguera histórica cuyo producto es la negación de
toda actividad no reglamentada académicamente; la tozudez semifeudal según la cual,
cuanto el pueblo hace, piensa y dice, nada vale, pues no se elaboró dentro de
aulas, a las cuales naturalmente no pueden acudir los obreros y campesinos.”
Y es casi provocativo su
comentario de que: “Para algunos, en los medios universitarios, el trabajo de
recolección de materiales folklóricos es labor menuda, actividad de tercer
orden, impropia de quienes sean capaces de remontarse a la altura de la
especulación académica. Se trataría de ocupaciones reveladoras de cortedad de
miras científicas, indignas de altas inteligencias especulativas. Se tolerarían
sólo como término de comparación; no merecerían el menor aprecio, por carecer
de todo aliento, de significados dignos de la atención universitaria.”
Muchísimos homenajes
recibió en vida, y ha seguido recibiendo, este humanista… Ya en 1963, con
segunda edición en 1970, nuestra Escuela de Bibliotecología y Archivología
publica un trabajo sobre la obra de Acosta Saignes, prologado por Santos
Rodulfo Cortés…, y en 1984 Vadell Hermanos publica una recopilación
bibliográfica y hemerográfica presentada por Reinaldo Rojas y Abraham Toro… En
1986 el Suplemento Cultural de Últimas Noticias le dedica al maestro
dos números, el 971, del 30 de septiembre, y el 972, del 7 de diciembre, con
trabajos de importantes plumas del país. El 13 de noviembre de 1986, la
Academia Nacional de la Historia le rinde un Homenaje en Sesión Solemne, y
Miguel Acosta continúa preparando su libro El pueblo venezolano en 1810 y
publica Las ideas de los esclavos negros
en América. También en 1986 la Universidad Santa María le otorga el título
de Profesor Honorario y el 16 de junio de 1987 la Facultad de Humanidades y
Educación-UCV le confiere igual título. En 1988 gana el Premio Nacional de
Cultura Popular, del Consejo Nacional de la Cultura, la Unidad de Extensión de
la FHE-UCV, a través del Taller de Estudios Afroamericanos "Dr. Miguel
Acosta Saignes", organiza entre el 6 y 8 de abril el Seminario
"Miguel Acosta Saignes y sus aportes a los estudios afroamericanos",
en el Ateneo de Caracas.
En 1989 la Biblioteca
Pública Pío Tamayo, Barquisimeto, la Fundación Buría y el Centro de
Investigaciones de América Latina y el Caribe, organizan una Exposición
Biblio-Hemerográfica y Panel-Foro sobre la obra del maestro y ese mismo año un
grupo de profesores y de alumnos fundamos la Cátedra de Cultura Popular “Miguel
Acosta Saignes”, que por razones ajenas a nuestra voluntad no dio los frutos
esperados. Del 12 al 15 de junio de 1991 el Consejo Nacional de Universidades,
Núcleo de Directores de Cultura, LUZ, Maracaibo, organizan el 2º Congreso
Nacional Universitario sobre Tradición y Cultura Popular Homenaje a Miguel
Acosta Saignes y a los Cultores Populares del Zulia. Y el 22 de agosto, la Fundación de Etnomusicología y
Folklore organiza en Caracas un Acto Homenaje a Miguel Acosta
Saignes y otros folkloristas con motivo del Día Internacional del Folklore y la
FHE, UCV, lo incluye en la serie de fascículos Memoria de América
Latina. Otros reconocimientos recibidos a lo largo de su vida fueron la
“Medalla Vargas” en su Primer Grado, UCV; Orden “Andrés Bello”, del Ministerio
de Educación, propuesta por el Colegio Nacional de Periodistas y la Orden
“Francisco de Miranda”. Con su nombre se bautizaron, además de las promociones
mencionadas, otras en los Liceos Juan Sequera Cardot y Rafael Villavicencio, en
Barquisimeto, y por lo menos, diez más.
En 1990, por decisión
del Consejo de la Facultad, la biblioteca centralizada de nuestra Facultad
recibe el nombre de “Miguel Acosta Saignes”. En el segundo semestre de 2002
dictamos en la Escuela de Historia el Seminario Las Venezuelas posibles de Acosta Saignes, Lemmo, Cabrujas, Briceño
Iragorry y Picón Salas, mismo año en el que como Profesor Invitado dictamos
en el Postgrado de Historia de la Universidad Católica Andrés Bello el
Seminario que titulamos Miguel Acosta
Saignes: visión y práctica integrales de las Humanidades. También en 2000,
Emeric Fernández Seijas, de la Escuela de Historia, presenta su tesis “…tengo la edad de las memorias de mi
tierra”... Un acercamiento a la vida y obra de Miguel Acosta Saignes, de la
que tuve el honor de ser tutor… En ocasión de estas VIII Jornadas de Investigación de la
Facultad de Humanidades y Educación 200l, su Comité Organizador y la Escuela de Historia coincidieron en rendir homenaje al maestro Acosta
Saignes…
Es justo sintetizar que
desde 1936 a 1983, Miguel Acosta escribió veintitrés libros (con más de dos
ediciones la mayoría de ellos), dieciséis prólogos, veinte reseñas a libros,
unos doscientos cincuenta y cinco artículos, más de cuarenta conferencias,
charlas, mensajes, cursillos publicados... De las muchas áreas temáticas que
abarcó, destacamos: Antropología (47 trabajos), Arqueología (6), Folklore (39),
Geografía humana (18), Historia e Historiografía (58), Indigenismo (11),
Pedagogía (16) y Sociología (30)… Los aportes de Miguel Acosta Saignes a las ciencias sociales y a la
historia han sido considerados como esenciales, y lo son, particularmente por
el carácter teórico que imprimió al estudio del folklore, la antropología, la
etnohistoria, la historia, la política, la sociología, la biografía...
Para finalizar,
quisiéramos proponer la creación de la Cátedra Miguel Acosta Saignes en nuestra
Facultad, seguramente con el concurso de Faces, y las escuelas de Historia,
Geografía y Comunicación Social… Y concluyo esta breve semblanza con palabras
de Acosta Saignes: "Tengo la edad de los intensos días cuyos sucesos nadie
puede contar y la edad de quienes se esfuerzan cada día, en cada hora, en cada
minuto y en cada segundo, en mil búsquedas y afanes y no piensan en su edad
cronológica, porque siguen con naturalidad vital el flujo infinito de los
tiempos creadores"...
Espero, Maestro, haber
sido justo con su gran obra y con su eterna vida…
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