lunes, 2 de enero de 2017

Alejandro Colina, fuente antropológica e histórica©, por Rafael A. Strauss K.

La obra de Alejandro Colina, fuente antropológica e histórica©, por Rafael A. Strauss K., Escuela de Historia/UCV. Publicado en Alejandro Colina el escultor radical, compilación de Carlos Colina. Universidad Católica Andrés Bello, UCAB, Caracas, 2002, pp. 83-85. Coloquio multidisciplinario: la obra escultórica de Alejandro Colina, celebrado en la Casa Rómulo Gallegos en octubre 2001. Los ponentes: Morela Alvarado, Félix José Amarista, Mariela Brazón Hernández, Flor Alba Cabrera, Juan Calzadilla, Francisco Carrillo Gil, Aminta Díaz, Luis González Guillén, Guillermo León, Santos López, Carlos Maldonado Bourgoin, Esteban Emilio Mosonyi, María Teresa Novoa, Juan José Olavarría, Elizabeth Pazos, Rafael Strauss, Nancy Villarroel y Carlos Colina.
Para un antropólogo siempre es trascendente mirar en la obra de todo ser humano la sociedad a la que hombre y obra pertenecen… Y cuando ese hombre es un artista, la trascendencia de la investigación se torna placentera…Y es que la obra de todo ser humano es fuente apetecible para la ciencia antropológica que, por definición, tiene en las cosas de los hombres, objetivas y hasta exquisitas fuentes de carácter histórico…, particularmente en Venezuela, donde nuestra historiografía ha tendido a destacar más bien lo que ha devenido historia oficial que, en esencia, se trastoca en historia política… Ha sido uno de nuestros objetivos, y el de algunos de nuestros antropólogos, historiadores y periodistas, fijar la atención en aquellos contenidos, eventos, personajes…, considerados de poca monta o, en todo caso, sujetos poco apetecibles para el llamado discurso histórico… De allí la importancia de este encuentro, que desde la óptica universitaria multidisciplinaria se ha propuesto conmemorar el Centenario del Nacimiento de Alejandro Colina, que imprimió en la piedra su opinión sobre la valía de la temática indígena de Venezuela, haciéndola sensible como objeto de estudio de la antropología y de la historia…
De la antropología, porque la expresión estética es uno de los aspectos de la cultura; de la historia, porque el contenido y la temática de Colina convocan situaciones y, sobre todo, personajes de nuestro pasado… Y en ambos escenarios, la sencillez es el elemento esencial que precede la lectura estética que Colina acomete de momentos de nuestra historia…Percibimos en el artista una necesidad que aún está presente entre nosotros: la necesidad y el deseo de conocernos como pueblo…Colina asume lo indio como discurso estético, y creo que lo hace desde la convicción de que lo indio en nuestra historia y en nuestra historiografía ha sido convenientemente ocultado o, en el mejor de los casos, considerado de manera marginal…
Será por ello, pensamos, que las figuras indias que Colina decide esculpir contienen la fuerza infinita de la voluptuosidad, la convicción indiscutible de un desmedido amor y admiración por lo indio exiliado… Y en esta convicción de Colina la piedra se ennoblece para que el artista estructure un discurso en el que la gallardía de lo indio esculpido y la dureza del material en que lo esculpe guardan un equilibrio no sólo impresionante sino hasta retador…
Me gusta que no estamos ante la polisemia de lo abstracto sino ante la unicidad onomástica de la intención creadora… Uno siente que Colina, más que proponer una obra artística aislada del contexto, elabora un discurso que intenta sensibilizar al venezolano -¿y por qué no a todos?- hacia aspectos obviados de nuestro pasado pero que por su vigencia están sedientos de presente y futuro… Pareciera como si Colina facilitase un compromiso a quien mira su obra…, un compromiso que consiste en vincularnos con nuestra realidad como cultura… Y es que Colina se percató a tiempo del olvido y de la equivocada ubicación de lo indio en nuestra historia y concibió y creó particularidades que alimentan nuestra ancestralidad… No me sorprende haber concebido a Colina como uno de los hacedores de petroglifos de nuestro tiempo prehispánico…
No me sorprende vincularlo, además, con nuestros artistas populares, que plasman en sus lienzos, en sus tallas…, valores de nuestra tradición, que no por tradición pertenecen al pasado sino que por ello están como incrustados en nuestro siempre siendo… Hay en ellos no sólo la preocupación del ser humano que obra sobre su realidad, sino también la preocupación del artista porque nos involucremos de manera inmediata con lo que muestra su arte…
Las biografías de piedra que nos nutren la cotidianidad, las obtiene Colina de una suerte de doble sensibilidad que lo habita: la del venezolano y la del artista… Sus testimonios de piedra y de arena contienen para satisfacción de la curiosidad de quien pregunte, la majestad de Tiuna, el gran jefe de los ojos pardos o gran espíritu de la lucha, así nombrado como dirigente de los indios caracas y que de joven fue conocido como luz del amanecer o caudal de agua cristalina, que es lo que, seguramente por vía oral, se ha informado que significa Tiuna… Y Guacamayo, el cacique y piache tacarigua, cuyo recuerdo Colina exalta con arenas del río Cabriales, levantando para la historia al guerrero caído cuyo cuerpo, según informa la leyenda, fue asediado por guacamayas entristecidas…Y Tacarigua, que más que un personaje, es seguramente la interpretación de Colina de todo un área esplendorosa asociada al lago que hoy se llama de Valencia, por cuyas riberas no sólo se perfeccionaron momentos de trascendencia en nuestro tiempo prehispánico, sino que con el sitio se asocian las largas temporadas de caza que se dice realizaba Guacamayo y sus largas sesiones de meditación… Y María Lionza, una suerte de prodigio escultórico que nos contiene a todos puede tomarse también como una suerte de síntesis que da forma humana a una buena parte de la mitología que hemos elaborado en Venezuela, de tal manera que la escultura de María Lionza es una representación de la voluptuosidad de ese acontecimiento…
Y concluyo con la siguiente reflexión… ¿Qué hay detrás de la obra de un ser humano? Podría ser esta una pregunta sencilla que convierta cualquier rasgo cultural en fuente antropológica e histórica…, lo cual sugiere infinitas posibilidades, una de ellas que toda obra humana es importante como insumo para la comprensión del ser y del hacer humanos… En este sentido, se justifica la idea de que toda interpretación del pasado siempre puede ir más allá de verdades establecidas, de tal forma que el pasado se mueve en el presente con nosotros…Y en esta fuerza que el pasado adquiere cada vez que lo interrogamos desde el presente, tienen cabida lo que en su momento los hombres de entonces le preguntaron al pasado…Este es otro elemento que como fuente la obra de Colina nos informa… Es como si sus esculturas fueran piezas arqueológicas, sólo que no están enterradas sino vivas y en la superficie conviviendo con nosotros… /// Rafael A. Strauss K., 22 de octubre de 2001.

<><><><><><><><> 

“Yo, Rafael Antonio Strauss Kazen, CI No. 3.084.148, cedo los Derechos de Autor del trabajo intitulado “La obra de Alejandro Colina: fuente antropológica e histórica” a la Universidad Católica Andrés Bello, para el libro que editará este año (2002) y publicará sin fines de lucro la Dirección de Publicaciones de dicha universidad sobre la obra escultórica de Alejandro Colina. La Universidad se compromete a entregar a cada autor dos (2) ejemplares del texto. /// Atentamente, /// Rafael Antonio Strauss Kazen [mi rúbrica] /// Caracas, 21 de enero de 2002.”

<><><><><><><><> 

 

Reproducido en Alejandro Colina: el escultor radical - Página 383 - Resultado de la Búsqueda de libros de Google

books.google.co.ve/books?isbn=9802443220 2002 – Sculpture ALEJANDRO. COLINA,. FUENTE. ANTROPOLÓGICA. E. HISTÓRICA. Para un antropólogo siempre es trascendente auscultar en la obra de todo ser humano la ...

Referí este trabajo en Tierra Firme - Venezuela y lo indio, en pasado y presente - SciELO www2.scielo.org.ve/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0798... Y en la ponencia, sinteticé mi apreciación personal sobre el escultor indigenista Alejandro Colina, destacando su obra como fuente antropológica e histórica.1 ... Visitaste esta página el 10/04/13.



No hay comentarios:

Publicar un comentario