jueves, 19 de enero de 2017

Cultura, culturas, tradición y folklore…©, respuestas a 8 preguntas, por Rafael Antonio Strauss K.,

Cultura, culturas, tradición y folklore…©, respuestas a 8 preguntas, por Rafael A. Strauss K., 2010.

1.- Qué es cultura
2.- Qué es cultura oral
3.- Qué es cultura tradicional y sus características
4.- Qué es cultura popular y sus características
5.- Qué es cultura indígena y sus características
6.- Qué son comunidades culturales
7.- Cuáles son los rasgos culturales característicos venezolanos
8.- Influencias de las culturas negra, española e indígena en Venezuela

1.- Qué es cultura

Es probable que uno de los conceptos más difíciles de definir en el área del conocimiento humanístico sea CULTURA, porque a lo largo de la historia se ha vuelto un término polisémico, es decir, con muchos significados. Se habla, por ejemplo, de Cultura Urbana, Cultura Rural, Cultura del Petróleo, Cultura Académica, Cultura Oficial, Cultura de la Pobreza, Cultura Popular, Cultura Oral, Cultura Tradicional, Cultura del Béisbol, Cultura del Fútbol, Cultura Musical, Cultura Universitaria, persona o pueblo culto, persona inculta y algunas otras expresiones. Este uso indiscriminado del término ha hecho que definir cultura siga siendo uno de esos problemas que aún persisten en el mundo de las ciencias del Hombre.

Sin embargo, desde el nacimiento de la Antropología como ciencia –segunda mitad del siglo 19–, una de sus principales preocupaciones fue mirar al Hombre, al Ser Humano, no sólo como un ser que se diferencia del resto de las especies, sino como un ser que ha hecho y sigue haciendo cosas, es decir, que hace cultura, tanto material como no material. Además de hacerlas, es capaz de transmitirlas, a diferencia de otras especies de animales que a pesar de presentar cierta organización y ciertas características humanas –abejas, hormigas, palomas, delfines, grandes primates, por ejemplo–, no son capaces de transmitir la experiencia que han vivido y viven. Hasta el momento, en todo caso, no se tienen testimonios de ello.

Una de las principales características de la Antropología, o ciencia del Hombre y la Cultura, es estudiar al Ser Humano como una Unidad Bio-Psico-Social, lo que significa que el Hombre, como objeto de estudio de la Antropología, es visto como ser físico o biológico (Antropología Física o Biológica), como ser social o cultural (Antropología Cultural), instancias que se vinculan por lo psíquico, escenario que es tanto biológico como social. El cerebro, con una estructura física capaz de recibir información, es capaz, asimismo, de procesar, modificar, guardar, transmitir, reproducir, imitar, aprender...

Esta convicción de la ciencia antropológica definió, entonces, como otro de sus objetos de estudio, la cultura, término que además de polisémico ha sido definido de muchas maneras. Para efectos de estas respuestas a tus preguntas, elegí algunas de esas definiciones, porque creemos que son las que caracterizan de manera sencilla lo que podemos entender por cultura desde el punto de vista de la ciencia que la estudia, es decir, la Antropología, y para entenderlo mejor, hemos creído necesarias las siguientes definiciones de Antropología:

1) La más amplia y conocida es de carácter etimológico: estudio del Hombre.

2) Ciencia que se ocupa del estudio de los grupos humanos y de sus creaciones o cultura, tanto del pasado como del presente. (Alcina Franch, En torno a la antropología)

3) Ciencia que trata de las afinidades y diferencias humanas (C. Kluckhohn, Antropología, 1949, p. 2, Breviarios, Fondo de Cultura Económica, México)

4) “Ciencia comparativa del Hombre como ser físico y cultural” (Ashely Montagu, La antropología y la naturaleza humana)

En este contexto, entontes, ¿qué es Cultura? Creemos que las siguientes definiciones lo explican de manera bastante clara:

1) “Cultura es la parte del ambiente hecha por el hombre” (M. Herskovits, El hombre y sus obras)

2) “La cultura es la suma total de las normas de conducta aprendidas e integradas, características de los miembros de una sociedad y que por tanto no son resultado de la herencia biológica.” (E. Adamson Hoebel, El hombre en el mundo primitivo)

3) “En los seres humanos la herencia social recibe el nombre de cultura. El término se usa en un doble sentido. En su sentido amplio, cultura significa la herencia social íntegra de la humanidad, en tanto que en un sentido más restringido una cultura equivale a una modalidad particular de la herencia social. Por consiguiente, la cultura en su conjunto está integrada por un considerable número de culturas, característica cada cual de un determinado grupo de individuos.” (Ralph Linton, Estudio del hombre)

4) La cultura incluye el “conjunto de formas y resultados de la actividad humana difundidos en el marco de alguna colectividad y que son resultado de la tradición, la imitación, el aprendizaje y la realización de modelos comunes.” (Antoanina Kloskowska, Cultura, ideología y sociedad)

2.- Qué es cultura oral

Es una expresión que se atribuye a aquellas sociedades donde el registro histórico no depende de la escritura sino de la oralidad, es decir, de la transmisión verbal, oral, de generación en generación. En estas sociedades existen personas especializadas en recordar la historia del grupo para transmitirla a las generaciones siguientes. Estas personas son como libros, como bibliotecas, y ellas mismas van formando a personas, generalmente más jóvenes, para que memoricen la historia de la comunidad, le añadan lo que tengan que añadirle y lo transmitan a otras generaciones.

La oralidad, sin embargo, no pertenece sólo al pasado, pues en muchas de las comunidades actuales una parte importante de la cultura, de la tradición, de los usos y costumbres se transmite por vía oral, inclusive a pesar de que ese corpus de conocimiento ya esté escrito. Muchas recetas populares, por ejemplo, muchas costumbres vinculadas a la salud y a la tradición local, se transmite por vía oral o verbal. Esto significa que mucho de la cultura se ha preservado gracias al poder de transmitirla de manera oral.

Muy cercano al concepto de Cultura Oral está el de Tradición Oral, que incluye relatos, cantos, oraciones, leyendas, fábulas, conjuros, mitos, cuentos que han llegado hasta nuestros días gracias a una transmisión que se produce de generación en generación, de padres a hijos, de abuelos a nietos, de tíos a sobrinos, y que por su utilidad social y belleza han seguido vigentes desde su nacimiento en tiempos inmemoriales. Muchísimo del Antiguo Testamento, por ejemplo, es producto de una serie de relatos orales que fueron finalmente escritos, y lo mismo con la literatura popular de muchos pueblos. La palabra, el habla, primera forma de comunicación humana, es un medio de comunicación altamente eficaz.

Otro campo donde la oralidad está presente y es también importante, es cuando el investigador –antropólogo, sociólogo, historiador, periodista– desea recabar versiones no oficiales de la historia o de algún evento o de alguna tradición o costumbre de la memoria de personas que vivieron un acontecimiento pero cuyo testimonio no ha llegado a las páginas de la versión oficial. Aquí se hablaría de historia oral, que es una técnica para recabar versiones no oficiales, o versiones desconocidas hasta el momento de la investigación, pero de cuya existencia se tienen noticias.

3.- Qué es cultura tradicional y sus características

De las seis acepciones que ofrece el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) hemos seleccionado las cuatro primeras para ver qué se entiende por tradición. Son las siguientes: 1. Transmisión de noticias, composiciones literarias, doctrinas, ritos, costumbres, etc., hecha de generación en generación. 2. Noticia de un hecho antiguo transmitida de este modo. 3. Doctrina, costumbre, etc., conservada en un pueblo por transmisión de padres a hijos. 4. Elaboración literaria, en prosa o verso, de un suceso transmitido por tradición oral.

Es importante apuntar que desde los momentos más remotos de la humanidad, los seres humanos de todas las culturas, de todas las sociedades, de todos los pueblos se reunían en torno al fuego u otro elemento o espacio motivador, para escuchar narraciones, por lo general antes de dormir y descansar de la labor diaria del trabajo. En estas reuniones, que se convirtieron en un sano hábito, por lo general había personas que hablaban sobre temas religiosos, sociales, acontecimientos del grupo social o de otros grupos, que además de referirlos, contarlos, le fueron dando cierta forma literaria hasta adquirir una estructura fácil de transmitir de manera oral. Esto explica, por ejemplo, que hoy día tengamos varias versiones sobre un mismo acontecimiento, puesto que cada narrador generó un estilo propio de contar y otras características personales que la comunidad asumió e incorporó a su tradición.

En nuestros días, a pesar de los enormes y extraordinarios mecanismos de comunicación social, la tradición no ha desaparecido, pues se trata de un producto cultural que posee extraordinaria fuerza propia. Inclusive, cuando usamos esa novedosa y hasta sorprendente tecnología, estamos usando la tradición de comunicarnos, la tradición del chiste, la del chisme, etc.

Cuando se habla de sociedades o grupos de Cultura Tradicional se alude a aquellos grupos o sociedades en donde la tradición, lo tradicional prácticamente gobierna la vida del grupo en todas sus instancias, o es lo más notorio. En ellos el cambio es apenas perceptible y suele ubicarse en sociedades de características rurales, contrariamente a lo que ocurre en entornos urbanos, donde el cambio suele ser más rápido y perceptible. En una sociedad de cultura tradicional, todo cuanto tiene que ver con la vida del individuo y del grupo se rige por la costumbre, por la tradición, porque es la garantía de que las cosas salgan bien, tal y como nos lo enseñaron. En este sentido, la tradición ofrece al individuo y al grupo una forma de seguridad a veces envidiable, por decirlo de alguna manera. Nacimiento, noviazgo, matrimonio, parto, transacciones comerciales, creencia, muerte, enterramiento, gastronomía, curación, manera de vestir, de viajar, acceso al conocimiento, visitas, trato entre las personas y un largo etcétera se rigen más por la tradición del grupo o sociedad que por otra u otras cosas.

Sin embargo, aun en las sociedades más modernas la tradición o formas tradicionales o formas de la tradición no desaparecen del todo pues para garantizar formas seguras de ser y de actuar siempre se las tiene presentes.

4.- Qué es cultura popular y sus características

Al igual que el término cultura, la expresión cultura popular ha estado sujeta a un sinnúmero de interpretaciones, porque a la característica polisémica de la palabra cultura se suma el hecho de que no es fácil definir el término pueblo y menos el término popular. Muchísimos estudiosos de este asunto han producido verdaderos tratados y, sin embargo, la expresión cultura popular aún permanece poco clara en cuanto a su o una definición. Se ha dicho inclusive que esa falta de definición puede ser una de sus característica.

La expresión cultura popular haría referencia a la cultura, patrones culturales, manifestaciones literarias y artísticas creadas o consumidas por el pueblo, en contraposición a una cultura académica, caracterizada por medios de creación, expresión y consumo tradicionalmente valorados como superiores y elitescos y por ello excluyentes. En esta acepción, la palabra pueblo se toma del latín populus, donde significa, entre otras cosas, 1) ciudad o villa; 2) población de menor o poca categoría, o 3) gente común y humilde de una población.

La diferenciación de una cultura llamada popular comenzó prácticamente, o se mostró de manera más clara, en tiempos de la revolución industrial, es decir, ese período histórico comprendido entre la segunda mitad del siglo 18 y principios del 19, en el que en Inglaterra, en primer lugar, y en el resto de Europa continental, después, sufren el mayor conjunto de transformaciones socioeconómicas, tecnológicas y culturales de la humanidad, desde el Neolítico. Grandes masas de trabajadores se mueven desde el campo o medio rural a trabajar en los centros urbanos, portando una cultura tradicional que comenzó a convivir con una cultura en la que los cambios se producían de manera vertiginosa. Comienzan a percibirse situaciones culturales especiales: resistencia al cambio por parte de las gentes de cultura rural, crítica de los productores y usuarios de la cultura urbana, que van a considerar y erigir a ésta como modelo de progreso, de avance, de modernización, en tanto que a “la otra” se la va a considerar como atraso…. Se produce una suerte de exclusión de quien detenta y usa patrones culturales tradicionales. El 22 de agosto de 1846 el arqueólogo inglés William John Thoms crea la palabra folk-lore, que deriva de los vocablos folk –pueblo, gente, raza– y de lore –saber, ciencia–, para designar con ella el saber popular, y que se fue fortaleciendo como la disciplina que se propuso estudiar la cultura tradicional en el medio industrial, urbano, moderno.

Está claro, en todo caso, que la cultura popular se nutre de la tradición de un pueblo, de un conglomerado humano, no importa si está radicado en un medio rural o uno urbano. En los barrios de nuestras grandes ciudades, por ejemplo, la vida transcurre de una forma distinta a como transcurre en una ciudad o en sus alrededores más urbanos, y es que la mayoría de los habitantes de nuestros barrios son emigrantes de medios rurales que buscan en la ciudad mejores condiciones de vida, pero que tienden a no renunciar a sus costumbres, a su modo de vida...; al llegar al medio urbano, no sólo transportan consigo su cultura, sus tradiciones, su propia manera de hacer las cosas, sino que las siguen practicando, lo que significa que la tradición no muere a pesar de las presiones que reciba de otras instancias. Este hermanamiento con lo tradicional, es una de las principales características de la cultura popular.

Se ha dicho también que la transmisión de la cultura popular se hace por vía oral y que muchas de sus manifestaciones, o la gran mayoría, son de procedencia anónima. Cuentos, fábulas, leyendas y afines no tienen autor conocido, así como muchos temas musicales, poesías y otras expresiones del arte y la literatura. Simplemente, se usan, sin que importen su procedencia ni su autoría. Se tratan como lo que son: patrimonio del grupo social, herencia cultural. Y se usan porque son útiles. La cultura popular no reclama autoría ni ninguna otra forma de apropiación. Otra de las características de la cultura popular, que ya hemos adelantado grosso modo, es su poca o nula disposición para el cambio. Se ha dicho, inclusive, que la cultura popular, por su apego a lo tradicional, no sólo es conservadora sino estática. Esto es parcialmente cierto, aunque últimamente, elementos que como el jazz, el cómic/manga, los videojuegos, el reggae, el rap, que se tienen como representantes modernos de lo popular, se han colocado prácticamente a la altura de lo académico, lo que dificulta su etiquetamiento como cultura popular o como cultura académica. Pasa lo mismo con otras expresiones tradicionalmente consideradas dentro de la cultura popular, como el graffiti –en las artes plásticas– y, dentro de la literatura, la de género (fantástico, novela negra, ciencia ficción) y el anime y los juegos de rol.

Por último, suele pensarse en la cultura popular como una cultura contestataria, es decir, que por su escasa o nula vinculación con lo académico, o sea, la reglamentación que por lo general exige esta cultura, la popular goza de bastante más libertad para criticar, para ofrecer discursos y contenidos que en la mayoría de los casos rompen con los patrones académicos de todo tipo: rima, composición, temática, perspectiva, en el arte, y un largo etcétera.

5.- Qué es cultura indígena y sus características

En términos generales, la cultura indígena es la que caracteriza a las comunidades indias. Histórica y principalmente está delimitada al espacio que ocupan dichas comunidades, siempre en relación a lo que se entiende como cultura nacional y de la que forman parte como minorías étnicas. En el caso de Venezuela la cultura nacional es el resultado histórico del aporte de tres úteros o matrias culturales básicas: la indígena, la española y la africana, a lo que habría que sumar el aporte de los llamados inmigrantes. Por razones históricas, la cultura del conquistador y poblador español, que detentó el poder político y el económico durante casi tres siglos, vino a ser la cultura dominante, en tanto que la india y la africana y la cultura que se fue generando desde el siglo 16, pasaron a ser culturas supeditadas a la hispana. Las culturas indígenas de Venezuela, y de las zonas indígenas de América, ofrecen características fácilmente detectables: hacen y rigen su vida en base a sus ancestrales tradiciones; hablan un idioma que no es el español (ni el portugués, en el caso de Brasil); su indumentaria es la tradicional, así como todos los elementos de su cultura: gastronomía, creencias, leyes, economía, comercio, literatura, etc. Su cercanía con culturas no indígenas y la labor de misioneros católicos y no católicos, ha hecho que algunas de esas características ancestrales hayan sido cambiadas, pero con algunas excepciones, la mayoría de los miembros de las sociedades indias continúan viviendo según los patrones tradicionales, hasta el punto de que son fácilmente detectables por el criollo u occidental. Venezuela cuenta con unos 308.762 indígenas (1992), agrupados en 28 grupos étnicos, cada uno de los cuales con características culturales propias.

6.- Qué son comunidades culturales

En términos sumamente sencillos, una comunidad cultural estaría constituida por personas que se distinguen de otros colectivos por tener sus propias costumbres y tradiciones. Esto hace que se trate de un concepto que en realidad no es fácil de definir, particularmente en situaciones como la de Venezuela, donde el intercambio cultural se produjo desde el momento mismo en que entraron en contacto las culturas india, española y africana y se fue creando una nueva cultura, que es la que nos caracteriza y que pudiéramos llamar, como vimos, cultura nacional.

Sin embargo, ese rico intercambio cultural, aunado al biológico, ha creado también sus diferencias, que se explicarían históricamente. Por ejemplo, en aquellos lugares donde desde el tiempo colonial predominó el esclavo africano y sus descendientes, es fácilmente detectable una comunidad cultural de características africanas, como en la zona de Barlovento, por ejemplo, y en algunas áreas del estado Yaracuy. En aquellas zonas donde el indígena no recibió la influencia de la cultura dominante española, permanecieron comunidades culturales indígenas, por lo general en los márgenes de nuestra geografía. Lo que conocemos como barrio en nuestras ciudades, podrían formar, como dijimos antes grosso modo, comunidades culturales igualmente fáciles de detectar, por la forma de vestir, de hablar, el gusto por algunos géneros musicales, etc.

El concepto de comunidad cultural es tan amplio que sin duda pudiéramos hablar de comunidades escolares, comunidades religiosas, comunidades universitarias, económicas, comerciales y un largo etcétera, dado que en cada una de ellas el individuo y el grupo se rigen por una serie de pautas culturales.

7.- Cuáles son los rasgos culturales característicos  venezolanos
8.- Influencias de las culturas negra, española e indígena en Venezuela

No es fácil responder a estas preguntas, por los comentarios que a propósito de nuestra cultura hemos apuntado anteriormente. La dificultad quizá radique en que la cultura de Venezuela no obedeció, como ninguna cultura lo hace, a decretos que estimularan su conformación, sino que desde el tiempo colonial comenzó, como vimos, un rico intercambio cultural y biológico. A pesar de las prohibiciones que pesaron sobre el esclavo negro para que no participara de la vida social de entonces, el africano esclavo y sus descendientes continuaron celebrando las fiestas que recordaban de su África, pero muchas de ellas, para que no fuesen prohibidas definitivamente y perseguidas por el Estado español y la Iglesia católica, tuvieron que ser sincretizadas, es decir, disfrazadas con elementos aceptados por la cultura dominante. Es decir, el indio y el negro, sujetos de prohibiciones, se las ingeniaron para continuar con sus tradiciones religiosas y festivas –las más vigiladas, las más perseguidas–, haciendo cosas como esta: en las imágenes sagradas de bulto abrían por la parte de atrás un hueco, dentro del que colocaban una figura de su religión prehispánica, de modo que cuando iban a rendirle culto a la imagen de alguna virgen, lo que estaban haciendo, con plena conciencia, era rendirle culto a la imagen prehispánica colocada adentro. Lo mismo los esclavos negros, que siguieron utilizando características y elementos que recordaban de su África para mezclarlos con y en las fiestas que les era permitido celebrar, como la de San Juan Bautista, por ejemplo.

Lo mismo fue ocurriendo con otros aspectos de la cultura como la gastronomía, en la que el español comenzó a degustar platos indígenas, como la incipiente hallaca, y a investirla de elementos de su cultura. Es decir: la yayaca original –de procedencia tamanaca–, que en su versión indígena era muy parecida al tamal mesoamericano, fue nutriéndose de productos europeos hasta conformar nuestra característica hallaca. El pan de trigo, por ejemplo, tradicionalmente europeo, fue nutrido, enriquecido con carnes saladas y tratadas para ser guardadas –como el jamón y la tocineta–, con aceitunas, aceite de oliva y uvas secadas al sol o pasitas.

Toda una rica gama de productos culturales, materiales y no materiales, procedentes de las comunidades indígena y africana se fueron juntando al carácter regional que fue adquiriendo nuestra cultura. El andino, por ejemplo, tiende a ser callado, reservado, conservador; a consumir más calorías que en el resto del país por cuestiones del clima y, por esa misma razón, a construir sus casas con techos bajos y pocas ventanas para mantener caliente el lugar donde se vive. Y de este lugar, la cocina es quizá el sitio más importante de la casa para conversar, socializar, puesto que allí está el calor que se necesita para combatir bajas temperaturas.

Los habitantes de zonas, calientes, por el contrario, construyen sus casas más altas, con muchas ventanas, para que el aire entre y salga rápido. En el mundo andino, se propicia que el aire caliente o calentado permanezca más tiempo en la casa. En los Andes, por ejemplo, la gente habla más pausado, pronuncia todas las letras, habla calladito, ni grita, como una manera de conservar más calor en el cuerpo; en las zonas calientes, por el contrario, el hablante tiende a mochar las palabras para hablar más rápido y desalojar así más aire en menos tiempo. Esta característica hace del habitante de zonas bajas, costeñas, llaneras, playeras, una persona dicharachera, abierta, chistosa…

Venezuela está, además, llena de nombres de procedencia india, africana y, por supuesto, española; y dentro de ésta, una clara procedencia árabe puesto que quienes nos conquistaron provenían principalmente de Andalucía, área del sur español que estuvo varios siglos bajo la cultura árabe.


Sin duda, nuestro folklore ofrece otra buena prueba de la rica influencia de las tres raíces, matrias o úteros y de la cultura de los inmigrantes. Nuestras fiestas, danzas populares, coreografía, significado, instrumentos, letras…, son resultado de la fusión de aquellas culturas, que dieron origen a lo que entendemos como criollo. Tendríamos, por ejemplo, arpa, bandola, cuatro, requinto, violín, pandereta, zambomba, (origen español), carángano, quitiplás, charrasca y una gran variedad de tambores (africano), flauta o mare, cachos de Tura, maracas, guarura o caracol (indígenas). Asimismo las fiestas, como el baile de las Turas, el Tamunangue, la Chichamaya , Yonna o Danza Wayuú (indígenas), por ejemplo; San Juan, San Pedro, San Benito, los Diablos Danzantes, de origen africano, y de origen español, aquellas que se vinculan a escenificaciones de carácter religioso como la representación del Pesebre, Paradura del Niño Jesús, Semana Santa, entre otras, y las inspiradas en diversiones populares donde se alternan partes dialogadas con cantos y baile, como El Pájaro Guarandol, La Burriquita, el Sambarambulé, las Diversiones orientales, en general.

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