miércoles, 4 de enero de 2017

Francisco Tamayo y la Venezuela antropológica©, por Rafael Antonio Strauss K.

Francisco Tamayo y la Venezuela antropológica©, por Rafael A. Strauss K. 28 de junio de 2002. Con una bibliografía.

“Hay que nacionalizar al venezolano”, y Francisco Tamayo Yépez expresando esta convicción que concibió como un proyecto de vida, comenzó a hacerlo en los muchos escenarios en los que conversó con Venezuela… Con la claridad de objetivos y de futuro que sólo tienen los amantes, Tamayo nos designó como herederos de un país que fue tejiendo en la urdimbre exquisita y magnífica de sus viajes, en el olor por siempre de las flores en las que anduvo libando polen y deviniendo abeja, en las plantas y árboles cuya esencia se aprendió de memoria, en las aves cuyo trinar continuo sigue siendo en la melancolía ruidosa del Orinoco excelso, del Orinoco padre, en las semillas matriarcales preñadas de aborígenes, en los Andes enhiestos, en los Llanos de esporas regadas por todas partes, en la estirpe inicial que habita todavía en El Tocuyo, en las tierras larenses, en el viejo Falcón…
Tamayo, en consanguíneo vínculo con la naturaleza, se fue haciendo un conservacionista nato, penetrando sin sutilezas en su tierra, a la que quiso entera, a la que no amaestró para conocerla en su esencia… Montó su vida de científico y su obra dentro del marco antropológico de que la cultura es una totalidad que se expresa en las inquietudes de los seres humanos, que van preñando con su esencia las cosas más sencillas –como diría nuestro Aquiles Nazoa– y van pariendo en la naturaleza sus caracteres y sus características, en atención clarísima y convicción insustituible de que toda cultura, la cultura, tiene su razón de ser en los componentes biológicos, ambientales, psicológicos e históricos de la existencia humana, como diría M. Herskovits…
El país que delineó Tamayo es una Venezuela antropológica, porque indagó en la sensibilidad de la naturaleza y los seres de entonces y encontró en sus esencias los vínculos que nos totalizan y nos hacen eternos… Junto con la de otros estudiosos, la obra de Tamayo nos proporciona la certeza de que un país puede ser pensado y concebido desde la perspectiva segura de que la creatividad es buena consejera, porque es en ella donde se gesta el futuro, donde el pasado va prestando sus fuerzas uterales para armar la esperanza, para fortalecerla…, aun dentro de la dinámica que es propia de la naturaleza y de toda cultura viva…
Desde la inquieta eternidad de sus aportes como hombre de ciencia, como hombre de todo, con la misma sensibilidad con la que extrae para el conocimiento la esencia xerófita de un cardón, Tamayo invoca a la tradición como fuente de vida, como raíz indiscutible de todo espíritu y plasma en el nuestro la sobriedad sensible y persistente de una buena parte del alma popular de Venezuela… Tamayo también se interesó por la materia folklórica… Asume algunas muestras de nuestra rica cultura popular tradicional con exquisita pluma, con vocerío de sabio, con mirada de artista… Como diría Miguel Acosta Saignes, Tamayo “no sólo posee inteligencia analítica de largos trancos, sino sensibilidad descubridora y creativa.”[1] Tamayo hablaba de un “mismo hombre con diferentes escenografías”, un ser humano, un hombre, “ocupado en hacer la escena de la existencia, de llenar el tiempo, de ocupar el espacio, de darle curso a ese torrente incontenible de la vida.”[2]
Y ese curso incontenible, ese Orinoco, ese Huyapari que nos corre por dentro a Venezuela, lo traslada Tamayo a su obra y la traduce en cuatro pares de verbos, que son síntesis: “Mojar la tierra y amasar el barro. Torcer el hilo y urdir la trenza. Sembrar la semilla y regar la planta. Dar el grito y decir la palabra.”
Bibliografía
Cañizales Márquez, José. "Semblanza del profesor Francisco Tamayo". El Disco Anaranjado, Vol. 12, Nº 2:14–15, mar–abr 1959. Caracas.
Grases, Pedro. Un paso cada día. Obras, Tomo 19. Véase. [Destacamos: Francisco Tamayo (1902-1985), primer premio Humboldt.]
Hoyos F., Jesús. "Valores científicos. Francisco Tamayo Yépez 1902-1985". Natura, Nº 77:26-28, jun 1985. Caracas.
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Yépez, Luis Rafael. Aproximación a la vida y obra de Francisco Tamayo: Homenaje en sus 50 años. Sociedad de Ciencias Naturales. Caracas, 1982.
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Tamayo, Francisco. Ensayo sobre el arte pictórico de los caquetíos y gayones, con un bosquejo de la evolución del arte. Litografía y Tipografía del Comercio. Caracas, 1933. 18 p.

Tamayo, Francisco. "Curso de Cultura Femenina. Resumen del Cursillo sobre Indología Venezolana". Revista Pedagógica (Órgano de la Sociedad Venezolana de Maestros de Instrucción Primaria), Año I, Mes XIIº, Nº 12:512-520. Caracas, 1934.

Tamayo, Francisco. "Anotaciones sobre corrientes culturales indígenas". Revista de Arte, Nº 18:1-4. Santiago de Chile, 1938.

Tamayo, Francisco. "Noticia sobre una vieja fábula". Revista Nacional de Cultura, Nº 18:41-45, may 1940. Caracas.

Tamayo, Francisco. Anotaciones biográficas acerca del Dr. H. Pittier. Litografía y Tipografía Casa de Especialidades. Caracas, 1942. 13 p.

Tamayo, Francisco. "Exposición indígena". Boletín de la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales, t. VIII, Nº 54:129-133, ene-mar 1943. Caracas.

Tamayo, Francisco.  Exposición indígena. Litografía y Tipografía Casa de Especialidades. Caracas, 1943. ["Comentarios a la exposición de objetos indígenas efectuada en (la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales), entre los actos conmemorativos del centenario del traslado de los restos del Libertador a Caracas". ARV, VI:386]

Tamayo, Francisco. "El Mito de María Lionza". Proemio, Gilberto Antolínez. Boletín del Centro Histórico Larense, Año II, Nº V:1-8, ene-mar 1943. Barquisimeto. [Vocablos indígenas. Baile de Las Turas. Similitud entre tura y jojoto]

Tamayo, Francisco. La flora venezolana; la aportación indígena. Conferencia. Véase: "Qué debe Venezuela a sus Indios".

Tamayo, Francisco. "Tacagua: un problema de conservación resuelto". Revista Shell, Año 1, Nº 4:13-19, oct 1952. Caracas.

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Tamayo, Francisco. ¿Dónde están las tierras, los boques y las aguas de Lara?. Talleres Gráficos del Ministerio de Agricultura y Cría. Caracas, 1953.

Tamayo, Francisco. "Introducción al estudio de la influencia del indio en el conocimiento y utilización de las plantas, en cuanto atañe a Venezuela". Boletín Indigenista Venezolano, Año VI, t. VI, Nos. 1-4:119-126. Caracas, 1958.

Tamayo, Francisco. "Noticia sobre el mito de María Lionza". Revista Nacional de Cultura, Nº 128:119-128, may-jun 1958. Caracas.

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Tamayo, Francisco. Más allá de Akurima. Prólogo, Miguel Acosta Saignes. Edición auspiciada por la Comisión Organizadora del II Congreso Venezolano de Conservación (Colección Congresos Venezolanos de Conservación). Impresor Taller Gráfico. Caracas, 1981. 130 p.

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Tamayo, Francisco. Léxico popular venezolano. Prólogo, Alexis Márquez Rodríguez. Alfadil Ediciones (Colección Trópicos) y UCV, Dirección de Cultura. Caracas, 1992. [Véase Reseña por Hugo Colmenares, en El Nacional, Caracas, 23.5.1992, C16, Entre Libros]

Tamayo, Francisco. Cultura de los caracteres ofidioideos. Cultura de los caracteres pectiniformes. Ms. en depósito en el Centro de Historia Larense, Barquisimeto, cit. por Molina, Luis E., en Animales antediluvianos..., p. 67. Véase. 

Tamayo Yépez, Francisco. Papel Literario de El Nacional, Caracas, 23.12.1984 dedicado a, con los siguientes trabajos: “La Venezuela profunda de Francisco Tamayo” (Ramón J. Velásquez, pp. 5-6). “Mirar los lirios del campo…” (José Santos Urriola, p. 6). “Textos de Francisco Tamayo” (tomados de Más allá de Akuriná, 1981: “El arroyo de Adícora y la Sabana de Baraives”, “Río de montaña”, “La lección de la verdolaga”, “De Cazorla a Guayabal anda el Tirano Aguirre”, p. 7). “Un camino para llegar a Venezuela” (Denzil Romero, p. 8). “El estilo literario de Francisco Tamayo” (Manuel Bermúdez, p. 8) y “Dignidad del ser humano” (Leandro Aristiguieta, p. 8)




[1] Miguel Acosta Saignes, “Una intensa madurez…”, p. 11.
[2] Francisco Tamayo, “Los días de Palo Seco”, p. 26.

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