lunes, 2 de enero de 2017

Macaira en cinta©, por Rafael Antonio Strauss K.

Macaira en cinta©, por Rafael A. Strauss K. 23.4.2001. Especialmente dedicado a Ibrahim Prieto Cuervo y a su San Francisco de Paula de Macaira.

Desde hace varios años -más de veinte, quizá- Macaira, San Francisco de Paula de Macaira, ha formado parte de los planes de vida de Ibrahim Prieto Cuervo, quien asediando los predios de la antropología, de la historia, de la sociología, del arte…, logró diseñar una manera de amar más a su pueblo, vaciando en el presente de Macaira casi todas las posibilidades que siempre emergen cuando las utopías se conciben y se hacen con amor y respeto al ser humano… Las querencias y el arraigo de Ibrahim, contagiaron a muchos, de Macaira y de fuera, entre ellos a mí, que mediando la década de los años ochenta del siglo pasado fui asaltado en mi amor y admiración por los pueblos de Venezuela, por las ganas de hacer de un joven que entonces se imaginó una profecía: la de hacer de Macaira un espacio habitable por las fuerzas del cambio a la par que sus habitantes pudieran conocer más de cerca la historia de su pueblo y sus posibilidades… Ibrahim y su equipo fueron haciendo equipo con la gente del pueblo y entonces barrer las calles de Macaira todos los domingos, después de misa, se hizo tarea indispensable, como tarea indispensable fue también cuidar la ecología del área, y conocer las leyendas que dan vida a Macaira, y asistir a las sesiones de cineforos que Ibrahim y su equipo hacían deambular como esta exhibición a la que hoy asistimos… Cuando Ibrahim traía a gentes de otras partes a Macaira, el ave adolescente y magnífica de su apellido nos fue revelando los secretos y la vida de Macaira, cosiéndonos en la piel un tatuaje de vida…, picoteando, cuervo prieto picoteando, picoteando…

Y es que este trabajo sostenido, que hoy muestra otro de sus resultados, ha venido despertando las fuerzas ocultas de Macaira, pueblo por el que Ibrahim y los suyos sintieron el amor desde hace tiempo, porque entendieron que la historia no es caletre, que la historia es vivencia, y esto significa, entre otras cosas, la recuperación científica de la memoria colectiva y la exhibición por cualquier tipo de medios de las tantas experiencias de arraigo que han habitado y habitan en esta cotidianidad que es Venezuela. Porque cada vez que comprendemos, recogemos y difundimos la historia cotidiana de la gente del común, estamos encontrando una forma familiar, por sencilla, de viajar hacia el pasado para mirar con detenimiento el porvenir…

Hoy, otra vez, sale a la luz el siempre de este Macaira guariqueño, que por razón del nombre tiene por lo menos dos parentescos: el Alto Macaira, en Guatire, del estado Miranda,  y una mariposa en México, Costa Rica y los Estados Unidos, clasificada por la ciencia a finales del siglo XIX con el sonoro nombre de Heliopetes macaira macaira (Reak. [1867]). Y está en Macaira el Monumento Natural de los Morros -con 99 hectáreas-, decretado Monumento Natural el 12 de diciembre de 1978, uno de cuyos atractivos para la geología y la industria venezolanas, es el yeso de color gris claro, de grano muy fino que se encuentra en sus entrañas cretácicas.

Quiero pensar que hoy una parte importante del mundo popular se dibuja de nuevo… Hoy salen a la luz otros nombres, otras situaciones…

[Nota. Este discurso no se presentó pues no pude asistir por cuestiones de salud.]


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