viernes, 6 de enero de 2017

Como vaya viniendo, vamos viendo; Malula Concejal…; De lo last; Amigos invisibles; Disponga usted de las cámaras…, análisis por Rafael Antonio Strauss K.©

Como vaya viniendo, vamos viendo; Malula Concejal…; De lo last; Amigos invisibles; Disponga usted de las cámaras…, análisis por Rafael A. Strauss K.©

Por petición de dos tesistas de la Escuela de Comunicación Social-UCV analicé estas 5 frases, que impactaron la cotidianidad de Venezuela. PV y AZ me escribieron el 14.2.2003: “Está muy bueno profesor. Muchas gracias. Mañana lo llamaremos a las 5:00 pm. Un abrazo”…

 1. DE LO LAST.- Probablemente el impacto de esta frase, más que a su contenido –de lo último– se deba a la extraordinaria personificación de un homosexual, realizada por Lino Ferrer, uno de cuyos parlamentos más socorridos era esa famosa frase (que, por cierto, caló también fuera de Venezuela). Pero, evidentemente, hay algo más allá, si se quiere, oculto, en cuanto al impacto propiamente dicho, y es que la fórmula buen actor + personaje + frase De lo last pareciera haber aflojado las amarras del “gueysmo” que desde los ochenta lucía como buscando caminos más expeditos de expresión (recuérdese el impacto, por lo menos en Caracas, de la exhibición de Caviar, la existencia –más o menos observada– del grupo Entendido y, seguramente, otras expresiones menos conspicuas o menos publicitadas…) La expresión De lo last, patrocinada por un canal televisivo de tanto prestigio como RCTV, incrustada inteligentemente en la trama de una buena telenovela, como lo es Cristal (que, además, tenía un tema musical muy pegajoso) y muy bien personificada y actuada, avalaba, sin mayores problemas, la ampliación de su expresión menos privada de quienes optaban, optaron o podían optar por el homosexualismo como fórmula de su sexualidad. Pero habría que considerar otro punto: que la frase en cuestión no sólo caló en quienes defienden y practican el “gueysmo”, sino hasta en los “machos”…, lo que si mal no recuerdo propició que resurgiera aquello de que en el fondo a todo “macho vernáculo” le encanta “fijarse” en un marico o que “todo macho –para decirlo como en el México de los 70s- tiene su joto adentro” (joto = marico). Sin profundizar, por cuestiones de espacio, pero que son harto conocidas por algunas consideraciones de la psicología, esto podríamos extenderlo a Venezuela, creo que sin mayores problemas, donde ha continuado la presencia exitosa en la tv y en espectáculos menos públicos de personajes homosexuales –lo que revela la existencia de una audiencia segura– y, por lo que uno oye a taxistas y personas que trabajan o viven en los alrededores más calientes de la Av. Libertador, en Caracas, donde muchos varones usufructúan las posibilidades de homosexualidad que allí se venden… Sin embargo, habría que tener en cuenta también que el venezolano –por lo menos el que vive en escenarios urbanos– es tolerante, y quizá a esto se deba la respuesta que me dio un amigo mesonero cuando, hace ya algún tiempo, le pregunté su opinión sobre lo que pasaba en la Libertador: “Eso, profesor, es porque les gustan los tipos o por coñoemadrismo”, sólo que habría que explicar el por qué de este coñoemadrismo.

2. MALULA CONCEJAL… Probablemente habría que interpretar su impacto en relación con un deseo de sectores importantes de la población de enviar –más que de tener, pues se supone que ya los tenían– a instancias del poder municipal a “gente como uno”… Lamentablemente, no recuerdo en qué contexto político, nacional o local se popularizó ese deseo, pero es seguro que los más necesitados del país estaban pasando por un momento difícil significativo o que se consideraba o se llegó a considerar como tal… Podría tratarse, asimismo, de una velada campaña electoral partidista… Apartando lo histriónico maravilloso de la Olivo y las características del segmento, no veo otra explicación del impacto de aquella frase…

3. QUERIDOS AMIGOS INVISIBLES.- Más que Queridos, la frase que se popularizó fue Amigos Invisibles (Tengo entendido que en homenaje a esa frase de Uslar es el nombre de la banda musical homónima) La razón de su impacto probablemente tenga que ver con el hecho comunicacional de que lo que tiene frente a sí quien por tv emite un mensaje, sin contar el contenido del estudio, son seres que no ve… Esto seguramente se tuvo en cuenta desde los inicios de ese tipo de transmisiones, sólo que en el caso de la famosa frase de Uslar Pietri el transmisor, visible para quienes lo veíamos, consideraba Amigos a los seres que supuesta, probable, posible o seguramente lo veían… El uso de la palabra Amigos en este contexto se hermana con la indiscutible hospitalidad del venezolano y con la enorme facilidad para “hacer amigos”, condimentado el uso tanto con la palabra en plural –el venezolano gusta de tener Amigos– y su asociación a un programa de altísima calidad, tanto por su contenido como por el hombre que educaba desde la dureza de una pantalla de tv. Así, el impacto de la expresión debe ser evaluado en relación con el contenido del programa, que tiene que ver con las ansias de conocimiento que siempre que se lo han permitido y se lo ha podido permitir ha demostrado tener el venezolano…

4. DISPONGA USTED DE LAS CÁMARAS… Siempre aprecié en la popularización de esta expresión un alto índice de respecto mutuo entre un “trabajador” de un canal y el director de un programa televisivo, en este caso de carácter noticioso… Dossier ha sido (sé que lo sigue siendo, sólo que por asuntos técnicos ya no lo veo) uno de los espacios de análisis de noticias más importantes de los pocos que han existido en Venezuela. Su principal base: la capacidad analítica del señor W. Martínez, su gestualidad corporal y facial, apoyada sensiblemente en la batuta o señalador con el que indica y destaca lo que interesa a su análisis, en el material visual ad hoc de apoyo, sumado todo ello a un personaje que sin ser actor de telenovela o de otro género se presenta ante el televidente con un parche en el ojo… Este elemento, en Venezuela y en muchas partes, es considerado un defecto, aunque también como elemento atractivo (no recuerdo el nombre de una novela mexicana en la que la protagonista, una señora mayor, tuvo como gancho ponerse un parche en uno de sus ojos, entre otras cosas, para dar lástima, pues de noche se lo quitaba…) Es decir, tanto en el analista como en el contenido se revelaba un valor que el venezolano tiene en alta estima, la sinceridad, practíquela en demasía o no… Dossier translucía, en todas y cada una de sus partes, sinceridad, sinceridad que se veía, se sentía y hasta se palpaba cuando W. Martínez llevaba de la mano a sus amigos invisibles y nos colocaba frente a un mapa, o nos metía dentro de un avión o de un barco o nos colocaba frente a una ristra estadística…

5. COMO VAYA VINIENDO VAMOS VIENDO.- Uno de los elementos más interesantes de esta expresión es que aun cuando era dicha –y actuada– por un personaje del sector socioeconómico “menos pudiente” –como se decía antes– es asumida por éste y otros sectores del país… Pudiéramos afirmar que en casi toda Europa o en Japón, por hablar de dos extremos desde el punto de vista cultural, la expresión en cuestión ni siquiera su hubiese entendido, y si lo hubiese sido, quizá se la hubiera execrado… Porque la expresión alude claramente, lo incorpora, y revela, a esa falta de planificación de la vida productiva –personal y colectivamente– que, en general, se ha instalado en el llamado mundo subdesarrollado, o en los eufemísticamente denominados países en desarrollo… Pero alude, también, a una gran carga de frustración colectiva, y personal; es decir, yo planifiqué mi vida productiva –en todos los sentidos– pero no encontré o no encuentro en el gobierno, o no lo he encontrado, el apoyo financiero y, en general, el apoyo infraestructural que requiero, porque no tengo, a pesar de mis buenas intenciones, de mis buenas ideas, de mis buenos propósitos… Pareciera entonces, que en Venezuela lo mejor es, lo más seguro, es que “como vaya viniendo vamos viendo”. Muy cabrujiano, esto, por cierto, particularmente en su maravilloso y emblemático texto “El Estado del disimulo” (En: Heterodoxia y Estado. 5 respuestas. Revista de Ideas Estado & Reforma. Edición Especial, Noviembre 1987, Caracas, pp. 5-35. [Equipo Editor: Trino Márquez, Luis García Mora, Ramón Hernández, Víctor Suárez. Publicación trimestral a cargo de la Dirección de Relaciones Institucionales de la Comisión Presidencial para la Reforma del Estado.]) La expresión revela, además –y lo representa Eudomar Santos– esa capacidad del venezolano de “estar preparado para todo”, quizá como una consecuencia del facilismo en el que hemos vivido… “Papá Petróleo paga, no te preocupes, dame dos”, dame más, más…, que Papá Petróleo paga… En Venezuela, justamente porque “como vaya viniendo, vamos viendo” puedo ser todero… La expresión –y la mentalidad que trasluce– da para eso, y más; da, inclusive, para la permanente y perniciosa improvisación… Da, inclusive, para que todo el mundo sea Doctor, por ejemplo, porque ser llamado doctor “es de pinga, vale”… Y quien te llama Doctor no averigua si realmente lo eres, y en qué… No hace falta; te creo, le creo, lo creo…, porque yo también, en algún momento, puedo hacerme llamar Doctor, sin realmente serlo…., porque “como vaya viniendo vamos viendo”, voy viendo, veo qué hago…, veré qué coño hago, chamo, vale, de pinga…, tranquilo… Entonces, en Venezuela, terminamos despreciando el Señor, el Señora y hay pocos señores y demasiados doctores, como suele decir uno de mis hermanos…

Finalmente, y para no cansarlos, la expresión de Eudomar revela el “me da la gana” venezolano, el “porque me da la gana, vale, ¿y? ¿tienes algún problema?”, recurso de arrecho, porque aquí todo el mundo es arrecho, arrechito, y soy tan arrecho que como vaya viniendo la vaina iré viendo… Es decir, que, en última instancia, hay detrás de todo esto una suerte de visión precaria del nosotrosmismos venezolano… Por lo menos hasta hace poco… Como una travesura podría decir que cuando en el mundo esa cosa que llaman postmodernismo estaba arrasando con los paradigmas ya en Venezuela los habíamos roto todos… Ja Ja Ja.








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